Un 17% de los españoles compartiría su coche a cambio de dinero

Mujer conduciendo

En medio de jornadas de huelga de taxis en las principales metrópolis europeas (Barcelona, Madrid, Berlín, Francfort, Hamburgo, Lisboa, Londres, Milán, París, Roma) en protesta por la irrupción de aplicaciones de móviles -como Uber- que ofertan servicios de transporte urbano a cambio de una contraprestación económica, un reciente estudio de la consultora Nielsen hace público que un 17% de los ciudadanos españoles estaría dispuesto a compartir o alquilar su coche si por ello pueden sacarse un dinero.

Aunque el informe de Nielsen ‘Compartir en sociedad’ no especifica si la intención del ciudadano es profesional o no, lo que es evidente es que cada día un mayor número de personas se replantea su relación con la movilidad debido a la crisis económica que ha dibujado una nueva realidad social en el país.

El informe pone de manifiesto cómo compartir bienes no es un hecho exclusivo de España o de los países más azotados por la crisis económica, sino que tiene un impacto similar en nuestro entorno.

De hecho, la media europea de ciudadanos favorables a compartir su coche a cambio de dinero es del 14%. Pero estados como Alemania o Italia, cuyas condiciones económicas y manera de afrontar las dificultades financieras han sido radicalmente distintas, registran, al igual que España, un 17% de personas dispuestas a ceder un espacio tan personal como el vehículo propio por un beneficio contante y sonante.

Según el director general de Nielsen para España y Portugal, Gustavo Núñez, "las nuevas realidades económicas y sociales invitan a la ciudadanía a mirar con otros ojos su relación con la movilidad, sobre todo en las ciudades, ya que un 65% de la población española es urbana y un 14% suburbana. Queda un largo camino por recorrer hasta que la sociedad se adapte y normalice este tipo de conductas, pero lo que es evidente es que algo ya está cambiando en la mentalidad colectiva".

La necesidad o voluntad de compartir no se circunscribe únicamente al automóvil, ya que las dos ruedas, bien sea la bicicleta o la moto, son otros de los medios de transporte susceptibles de ser alquilados para obtener un rédito.

En concreto, un 18% de los españoles estaría dispuesto a compartir su bici a cambio de algo de dinero, al igual que alemanes e italianos, mientras que la media europea se sitúa en el 16%. Como dato destacado en el informe de Nielsen figura el Reino Unido, ya que sólo el 7% de los encuestados de ese país apuesta por compartir su velocípedo.

Peores ratios registra la intención de compartir o alquilar la motocicleta. En España sólo el 5% de los ciudadanos se declara dispuesto, en línea con la media europea, siendo italianos y portugueses los que más proclives se muestran con un 7%. Por el contrario, sólo el 1% de los franceses y el 3% de los británicos se plantean esta posibilidad.

El informe de Nielsen ‘Compartir en Sociedad’ también destaca que más de la mitad de los españoles (53%) estaría dispuesto a compartir o alquilar bienes personales, por lo que no se circunscribe sólo a intercambiar medios de transporte, sino que el domicilio, tecnología, conocimiento o incluso la mascota serían susceptibles de ofrecerse a cambio de dinero en un contexto de economía compartida.

Esta cifra supera en nueve puntos a la media europea registrada en el 44% y es un fiel reflejo de la situación financiera que atraviesan muchos ciudadanos o, visto de otro modo, de cómo la crisis ha acentuado la supervivencia hasta cotas insospechadas.

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  • potolin

    Aqui ya vale todo, no se tiene en cuenta que incurrir en un modelo de transporte como este, los perjuicios que se causan a los profesionales del taxi que dedican 16 horas mínimas para subsistir, no se tiene en cuenta que el taxista ha tenido que comprar una licencia, adquirir un vehículo homologado, pagar una serie de impuestos relacionados con su actividad y estar en la calle tirado mas de 16 horas para para poder medio rentabilizar su actividad económica.
    Con la incursión de este tipo de transporte, se vulnera toda la reglamentación que existe sobre el transporte de viajeros por carretera y no se dan garantías para para realizar ésta actividad, cualquiera puede realizarlo con el único requisito de descargarse una app y disponer de un vehículo en cualquier estado, que no ofrece garantías para su uso, además con un seguro ( si es que alguno lo llevaría) que posiblemente no cubre las garantías que se les exigen al taxi, ya tenemos bastantes “piratas” que nos quitan el trabajo como para aumentar dicho “barco” aún mas.
    Que se deje al taxi hacer su trabajo, que no es otro que el transporte de personas para el que estamos perfecta y profesionalmente preparados, a mi también me gustaría sustituir personalmente a los gobernantes de éste país y por desgarcia no puedo, ya que ni tengo ni me ponen los medios para ello y de momento no existe ninguna app para sustituirlos.