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El Banco Central Europeo ha bajado progresivamente el listón de la calidad de los activos que compra, si no lo hubiera hecho la próxima crisis financiera ya estaría entre nosotros. En una época, en el balance del BCE sólo podía haber deuda AAA, pero se trata de una que es tan escasa ahora mismo que no tiene qué comprar, porque con ese tipo de deuda no se ayuda a los sedientos de liquidez. Estamos ante un esquema Ponzi.

Este esquema impone comprar títulos de menor calidad con el paso del tiempo para seguir nutriendo de liquidez al sistema, por lo que tarde o temprano se llegará a títulos con calificación de bono basura. Era algo impensable hace unos años.

Pero el mercado reacciona comprando bolsa por varios motivos. El primero es el mero contagio, y si se compra compremos. Y el segundo es más sombrío, se obtiene crédito para comprar bolsa (apalancamiento) a cuenta de los títulos de poca calidad que se van a colocar en el BCE a cambio de liquidez barata. El problema vendrá al tener que devolver el dinero prestado cuando los activos de riesgo concreten tal riesgo y provoquen pérdidas y/o cuando el BCE se vea obligado a subir tipos (lo que puede hacer rápidamente en el futuro). Y nadie está construyendo una gran puerta para permitir la salida, de la que hoy nadie se preocupa.

Es un círculo vicioso que no se puede desmantelar, o todo se derrumbará. Por lo tanto, el mercado desatiende los efectos deflacionarios de la medida, no percibiendo que la bolsa también va a tener que deflactar. Ello ocurre en momentos en los que los partícipes no son conscientes de que la burbuja está en su última etapa. El peligro acecha aunque nadie lo perciba.

La puesta en escena puede ser una obra maestra de marketing, pero el producto no es tan bueno como la publicidad nos quiere hacer creer.

Hay un gran castigo al ahorrador, porque ya no valdrá la pena tener dinero en el banco y habrá que gastarlo o invertirlo (o pagar las deudas). Luego no pretendamos que haya crédito, es imposible. Y en efecto, el inversor está siendo obligado a comprar activos de riesgo sobrevalorados en base a expectativas que no se van a cumplir.

Todas las medidas anteriores han fallado, el propio BCE tuvo que reducir las expectativas de crecimiento este jueves una décima. Y no se trata de algo simbólico. Mario Draghi ha aclarado que los intereses han tocado suelo, con lo que quiere decirnos que debe emprenderse más reformas estructurales en Europa rumbo a la convergencia, por lo menos, de los países de la eurozona.

La política monetaria convencional ha fallado o se ha agotado sin resultados positivos. Ese es el anuncio que dejará paso a la experimentación con políticas de "extrema unción", de pánico, cuando el mercado descubra lo que hay luego de la euforia sin sentido. Así son los ciclotímicos, pasan de la depresión a la felicidad en instantes, pero cuidado que también a la inversa.

Un hecho importante en la conferencia de prensa de Mario Draghi fue el adelanto de la posibilidad de comprar deuda pública. Va a venir, pero en realidad nos está diciendo que llegará el momento en que los Estados (algunos al menos) no se van a poder financiar y que serán rescatados por el BCE.

Y otra vez hay una burbuja alimentada, una burbuja de deuda que está encaminada a una reestructuración en el futuro, cuando alquien tenga que pagar los platos rotos.

Habrá que esperar varios días para conocer los detalles, que pueden cambiar completamente el panorama, porque las luces, el maquillaje y la vestimenta hoy estuvieron especialmente preparados para una bonita foto que ya es portada de los periódicos, pero que debe analizarse con mucho cuidado.

En los mercados ha sido uno de esos días en los que puede marcarse máximos. Compra con el rumor y vende con la noticia.

El euro por su parte, ha caído por estar en tendencia bajista desde mayo, posiblemente en el final de una tendencia de medio plazo que pronto tendrá que recortar. Esperamos verlo en 1,33-1,34 en algún momento antes de volver a las caídas.

Cotización del euro

Euro | Chart courtesy of stockcharts.com

Fernando Damián
Fernando Damián
Fernando Damián | Analista técnico de bolsa y divisas, especulador profesional en los mercados financieros y licenciado en derecho. Director de Plaza Financiera. Y lo más importante: Esposo de Solange y papá de Donatella.