El Banco Vaticano da por terminada la relación con 3.000 clientes y bloquea 2.000 cuentas

VaticanoEl Instituto para las Obras de Religión (IOR), más conocido como Banco Vaticano, ha decidido bloquear las cuentas de más de 2.000 clientes. Además, ha dado por finalizadas unas 3.000 relaciones con clientes. Estas decisiones son parte de un proceso de depuración de las actividades de la entidad, que prácticamente ha acabado comiéndose su beneficio.

Este proceso que busca limpiar las cuentas y la imagen de la entidad se inició con la llegada, el año pasado, de su actual presidente, Ernst von Freyberg.

Pero todo tiene un costo. Y renunciar a ciertos clientes ha repercutido en las cuentas. Los beneficios en 2013 se desplomaron hasta los 2,9 millones de euros desde los 86,6 millones que había registrado el IOR en 2012.

El propio von Freyberg ha admitido en un comunicado que se había "procedido con tolerancia cero ante cualquier actividad sospechosa". Además, ha añadido que el trabajo que están llevando adelante es un "doloroso pero muy necesario proceso" que ha "abierto la puerta a un futuro nuevo" del IOR

El IOR, según ha explicado su presidente, se esfuerza por servir a la misión global de la Iglesia Católica salvaguardando el patrimonio de instituciones y personas vinculadas a la Santa Sede y a la Iglesia Católica, y proporcionándoles servicios de pago.

Los clientes del IOR sirven a la Iglesia de muy distintas maneras, ya sea a través de instituciones benéficas tales como hospitales o escuelas, ya sea realizando obras misioneras o trabajando como empleados. El IOR no sirve a clientes de negocios.

El IOR está comprometido en un proceso de exhaustivas reformas, para promover los más rigurosos estándares profesionales y de conformidad. Estos esfuerzos se basan en el marco legal definido por el Vaticano en colaboración con organismos internacionales.

Ello incluye la implementación de estrictos procesos contra el blanqueo de capitales y la mejora de nuestras estructuras internas. Se continúa llevando a cabo una evaluación exhaustiva de todas las cuentas de nuestros clientes, con objeto de cesar aquellas relaciones que no estén en consonancia con la misión del IOR. Este esfuerzo está sujeto a la atenta supervisión de la AIF (Autorità di Informazione Finanziaria), el organismo vaticano de regulación financiera.

"El IOR aplica una política de tolerancia cero con respecto a cualquier infracción de las leyes, normas y regulaciones", ha explicado Freyberg. "Nos esforzamos por alcanzar los más elevados estándares tal como se espera de nosotros", ha explicado.

 

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