Iberdrola reduce su beneficio neto en un 19,5% debido a la reforma eléctrica

José Ignacio Sánchez Galán, presidente de la compañía. | Iberdrola

José Ignacio Sánchez Galán, presidente de la compañía. | Iberdrola

Iberdrola ha obtenido un beneficio neto de 1.831,3 millones de euros (-19,5%) durante los nueve primeros meses de 2014, mientras que el beneficio bruto de explotación (Ebitda) del Grupo se sitúa en 5.210,7 millones de euros. Esta cifra supone un incremento del 1,4% respecto al mismo periodo del año anterior. Así se desprende de los datos presentados por la compañía este miércoles.

Según la compañía presidida por José Ignacio Sánchez Galán, el efecto negativo de las nuevas medidas regulatorias aplicadas en España y de la sequía que afecta a Brasil se compensa, en parte, con la mayor producción registrada en el periodo (+2,5%), el mix de producción utilizado y el mejor comportamiento de los negocios renovables de Estados Unidos, Reino Unido y Latinoamérica, tras las inversiones realizadas en los últimos años.

El importe de ventas asciende a 22.196,8 millones de euros (-3,1%), mientras que el margen bruto mejora un 0,5% hasta situarse en 8.874,2 millones de euros, como consecuencia de los menores aprovisionamientos. El gasto operativo neto asciende durante el periodo a 2.528,8 millones de euros (+3,6%).

La partida de tributos se sitúa en 1.134,7 millones de euros (-9,5%). De esta cantidad, un 63% -716,8 millones de euros- corresponde a España. Destaca el descenso de este concepto en Reino Unido.

El Ebitda alcanza los 5.210,7 millones de euros, un 1,4% más que en el mismo periodo de 2013, y los negocios regulados aportan ya un 69% del total. Destaca además el buen comportamiento de Generación, Clientes y Gas (+26,4%), que compensa en parte la caída del 20,1% registrada en Renovables, mientras que el Ebitda de Redes se mantiene plano (-0,5%).

Este incremento del 1,4% registrado hasta septiembre, junto con la positiva contribución de los negocios en el último trimestre y la actual situación de los tipos de cambio, permite a Iberdrola mejorar su previsión de Ebitda para el ejercicio 2014 hasta situarla por encima de los 6.600 millones de euros. De este modo, la compañía asegura seguir avanzando en el cumplimiento de los objetivos fijados en las Perspectivas 2014-2016.

A pesar de los buenos resultados operativos, el beneficio neto del Grupo desciende un 19,5% hasta los 1.831,3 millones de euros en los nueve primeros meses del año. En este resultado influye, además de las medidas regulatorias ya mencionadas, el efecto de la actualización de balances que se llevó a cabo en el primer semestre de 2013 de acuerdo a la Ley 16/2012.

Por su parte, el flujo de caja operativo (FFO) se sitúa en 3.998,4 millones de euros (-10,3%). Las inversiones brutas, destinadas principalmente a negocios regulados, alcanzan los 2.344 millones de euros en el periodo.

La gestión desarrollada por la empresa permite mantener el compromiso adquirido con sus accionistas de ofrecer una retribución anual de, al menos, 0,27 euros brutos por acción. Esto supone una rentabilidad por dividendo superior al 5%, de acuerdo a los actuales niveles de cotización.

La deuda neta de la compañía se reduce hasta situarse en 24.673 millones de euros al cierre de septiembre, por debajo del objetivo establecido para el periodo 2014-2016. Esta cifra no incluye los 1.359 millones de euros que, al cierre de septiembre, están pendientes de cobro del déficit de tarifa ni los 221 millones de euros correspondientes a las tasas a la generación pendientes de ingreso en el sistema de liquidaciones. Teniendo en cuenta estos importes, la deuda neta del Grupo al cierre del tercer trimestre es de 26.253 millones de euros, 1.192 millones de euros inferior a la del mismo período de 2013.

El apalancamiento -excluyendo el déficit de tarifa- se sitúa al cierre del tercer trimestre en el 40,6% frente al 42,1% del mismo periodo del año anterior. Incluyendo la deuda tarifaria, asciende al 42,2%, inferior al 44% de los nueve primeros meses de 2013. El gasto financiero neto también desciende (-4%) hasta los 817,3 millones de euros y la vida media de la deuda se mantiene por encima de los seis años.

Esta gestión del balance permite a la empresa continuar mejorando sus ratios financieros. El ratio deuda neta/ebitda se sitúa en 3,6 veces, mientras que la relación entre los fondos generados en operaciones (FFO) y la deuda neta y entre flujo de caja retenido (RCF) y la deuda neta es del 20,8% y el 17,9%, respectivamente. Estas cifras no incluyen el déficit de tarifa.

La liquidez del Grupo se sitúa, a 30 de septiembre, en 9.950 millones de euros, importe suficiente para cubrir las necesidades de financiación de más de 32 meses.