Wonga: ¿crédito rápido estilo anglosajón o la usura atraviesa el Canal de La Mancha?

Hace meses que Wonga empezó a operar en España. La empresa llegó del Reino Unido, pero no llegó sola, su fama la precedió. Antes de aparecer por estas latitudes sólo la conocíamos por la noticias sobre su actividad, mejor dicho, por los entuertos legales en los que se metió por su modalidad de trabajo. O mejor dicho, por los elevados tipos de interés que cobra.

Aquí en España esta empresa aún está en pañales. Poco se habla de ella en los medios de comunicación. Pero está implementando una política agresiva de captación de clientes. Ahora mismo cualquier persona que necesite 300 euros, los puede pedir prestados por un mes, y devolver 305 en concepto de capital más intereses y gastos.

Cinco euros no parecen mucho si nos ayudan a salir de un aprieto y sin demoras. Pero es que este no es el servicio en sí, es sólo el anzuelo. Sólo la primera vez otorgan esa "oferta". En otro ejemplo que aparece en la web de Wonga se explica que en un préstamo de 600 euros a 60 días se deberán devolver 742,53 euros. Es decir 142,53 de gastos. Esto representa un TAE (tasa anual equivalente) del 266%.

Desde Wonga, sin embargo, han aclarado que lo que ellos cobran son “honorarios de gestión” que se calculan “en función de la cantidad solicitada y el tiempo de devolución”. Además consideran “el término TAE no es adecuado para referirse” a su negocio dado que la compañía opera con pequeños importes a devolver en "cortos periodos de tiempo”. Sin embargo, son ellos mismos los que aclaran el TAE que se está pagando durante el proceso de tramitación del préstamo.

En el Reino Unida esta operatoria le ha traído problemas. De hecho a principios de este año la empresa fue obligada por el regulador financiero británico a cancelar préstamos de 330.000. Así, todos esos clientes se libraron de pagar su deuda (unos 281 millones de euros en total). Es que las empresas de crédito rápido están bajo la lupa de las autoridades financieras por los altos tipos de interés que estas entidades aplican en sus préstamos.

Y el año anterior Wonga ya había protagonizado un escándalo por el supuesto envío de cartas falsas en las que se habría amenazado a los clientes con pleitos legales por deudas pendientes. Esa broma le salió cara también, ya que debió pagar unos 23,7 millones de euros en multas y costos jurídicos.

Max Keiser, en su progama Keiser Report, calificó a Wonga como unos "prestamistas usureros". Además, especificó que es una de las empresas que más fondos destinan al Partido Conservador británico y que forma parte de un oligopolio de prestamistas. Wonga no entra a valorar las opiniones de los periodistas, por lo que no ha hecho comentarios sobre estas acusaciones y otras del mismo tenor.

¿A qué se refiere Keiser cuando acusa a Wonga de "usura"? Según el Diccionario de la RAE usura es el “interés que se lleva por el dinero o el género en el contrato de mutuo o préstamo”, pero también el “interés excesivo en un préstamo”. Para el abogado Fernando Zunzunegui, experto en Derecho Mercantil y consultor especializado en regulación financiera, es la segunda acepción la que es tenida en cuenta por el legislador en la Ley Azcárate para sancionar “todo contrato de préstamo en que se estipule un interés notablemente superior al normal del dinero”. ¿Pero qué sería "normal"?

Según recuerda la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) algunas sentencias como la de la Audiencia Provincial de Álava de 13 de abril de 2011 y la de la Audiencia Provincial de Barcelona de 10 de marzo de 2004 han considerado como “coste normal” lo que actualmente podría ser un 10,5%, infinitamente por debajo del TAE con el que se maneja Wonga.

Mucho más que ese interés "normal" fue lo que le quisieron cobrar a la pareja de Elsa P. R. "Él necesitaba el dinero, lo pidió y se lo dieron. Cuando hicimos las cuentas ya era tarde, según nos ha dicho la abogada pagaríamos un TAE del más del 400%, así que estamos evaluando qué hacer", explica quien se considera junto a su concubino "una afectada". "Estamos indefensos como los desahuciados o los que compraron preferentes", explica.

El profesor de Derecho bancario y bursátil en la Universidad Carlos III de Madrid Fernando Zunzunegui explica que cuando la justicia declara que en un préstamo se ha incurrido en usura "conlleva la nulidad del contrato". Algo similar a lo que le ocurrió a Wonga en el Reino Unido.

Habrá que ver si llegado el caso la Justicia española falla como la británica. Aunque de momento, en lo que respecta a Wonga España, no han recibido reclamaciones invocando usura, según la firma crediticia. Tampoco han sido denunciados ante el Banco de España, aclaran.

Wonga España comienza a operar en el mercado español a finales de 2013. En este tiempo la compañía únicamente ha registrado “algún caso puntual en el que el cliente se ha mostrado en desacuerdo con el servicio recibido, no obstante, es importante matizar que se trata de casos aislados y que representan un porcentaje muy reducido del total de clientes y negocio en España”, aclaran desde la compañía.

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