La CNMV crea un sistema de clasificación de riesgo para alertar a inversores minoristas

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha elaborado un sistema universal de clasificación de instrumentos financieros dirigido a los inversores minoristas. El sistema, que se concreta en una sencilla escala de colores con cinco niveles de riesgo, pretende mejorar la información que el inversor recibe antes de contratar un producto financiero, de manera que en un vistazo sea capaz de comprender el nivel de riesgo que va a asumir y la complejidad de los valores. De esta forma, se facilita además la comparación entre productos alternativos.

Esta medida, que era uno de los objetivos incluido por la CNMV en su Plan de Actividades de 2014, pretende mejorar la defensa del inversor mediante una mayor información de los productos financieros. Había sido también demanda por la Defensora del Pueblo y la Subcomisión del Congreso para la transparencia de los productos financieros.

La clasificación propuesta se basa en un sistema sencillo que define el nivel de riesgo con una escala de colores que va del verde al rojo. Además se facilitará a los inversores información clara sobre los niveles de liquidez y la complejidad de los productos que se disponen a contratar. Para ello, el sistema de colores irá acompañado de unos iconos con una mención sobre las posibles limitaciones a la liquidez del producto que se va a contratar o respecto a la complejidad o especial complejidad del instrumento.

Los criterios propuestos para la clasificación de los distintos productos tienen en cuenta el riesgo de no de recuperación del capital al vencimiento, la solvencia del emisor, el plazo de vencimiento, las características del producto, así como la divisa en que está denominado. Con estas cinco variables se obtendrán las siguientes cinco categorías:
CNMV, clasificación de productos por riesgo y complejidad

Advertencias sobre liquidez y complejidad

Además de la clasificación de los riesgos en función de la escala de colores, el indicador incluirá unas advertencias sobre la liquidez junto a al icono de uno o dos candados. Así, en el caso de los valores en los que existe un compromiso de devolución del capital al vencimiento de al menos el 90%, se incluirá la siguiente advertencia: “el compromiso de devolución del (XX%) del capital sólo es a vencimiento y la venta anticipada puede provocar pérdidas”.

En el caso de los productos que no garanticen la devolución del capital, no exista un mercado secundario líquido y no se instrumente un procedimiento para dar liquidez se especificará que “la venta anticipada no es posible o puede implicar pérdidas relevantes”. En el caso de los productos de la clase D en los que exista un compromiso de devolución parcial y se den las circunstancias anteriores se incluirá: “el compromiso de devolución del (XX%) del capital sólo es a vencimiento y la venta anticipada no es posible o puede implicar pérdidas relevantes”.

Productos de elevada complejidad

La CNMV plantea que se refuercen las medidas de protección al inversor en la comercialización de productos considerados especialmente complejos que no resultan adecuados para los inversores minoristas, por ejemplo, instrumentos contingentes convertibles (cocos) y otras categorías de activos como deuda estructurada, CFD, swaps o derivados de OTC, entre otros, cuando incorporen determinadas características.

Así, se propone a las entidades que, cuando presten servicios de inversión fuera del asesoramiento o la gestión discrecional e individualizada de carteras a minoristas sobre estos instrumentos (que se detallan en la propuesta), realicen la siguiente advertencia: “Advertencia de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV): Esta operación XXX se refiere a un instrumento financiero especialmente complejo. La CNMV considera no adecuada su adquisición por inversores no profesionales”.

Además las entidades han de recabar la firma por el cliente del texto anterior unida a una expresión manuscrita por el mismo como sigue: “Producto no adecuado para inversores no profesionales”.

En el caso de que la entidad esté prestando un servicio de asesoramiento de inversión, deberá incluir la primera parte de la advertencia en la descripción de cómo se ajusta la recomendación a las características y objetivos del inversor.

Estas medidas forman parte de un proyecto que la CNMV somete a consulta pública, en forma previa a su aprobación y puesta en vigencia.