Donald Tusk: El piloto que esquivó la crisis en Polonia queda a cargo del Consejo Europeo

Donald Tusk

Donald Tusk. | CE

El 30 de agosto de 2014 debería ser recordado como el día en que la división interna de la Unión Europea entre "nuevos" y "viejos" miembros dejó de existir. La elección del primer ministro de Polonia, Donald Tusk, como presidente del Consejo Europeo, la más importante institución comunitaria, marca un simbólico final a esta tradicional y sobreutilizada división. Ya no hay más "nuevos" y "viejos" países. Todos cuentan por igual.

El nuevo titular del Consejo Europeo es el primer ministro de un país que ha soportado la crisis global mejor que ningún otro en la UE. Polonia fue el único país del bloque que no cayó en recesión entre 2008 y 2011. Y es generalmente puesto como modelo de éxito económico.

Pero eso no es todo: Polonia lideró la coalición de países europeos que reclamaron que una fuerte política de cohesión se mantuviera dentro del presupuesto de la UE. Como resultado, negoció una suma récord de 500.000 millones de zloty (120.000 millones de euros aproximadamente), lo que es varias veces el Plan Marshall. Diez años fue suficiente para que Polonia se convirtiera en uno de los países clave de la Unión Europea. Hoy, el día en que se unió al bloque comunitario ya no tiene ninguna importancia.

La nominación de Donald Tusk refleja la relevancia de Polonia en Europa. Los demás líderes políticos respaldaron la candidatura de Tusk porque querían un liderazgo nuevo y con carisma.

Tusk ha demostrado sus credenciales como alguien que puede conducir negociaciones efectivas y alcanzar compromisos positivos. No es ni un federalista extremo ni un euroscéptico. Es excelente para relacionarse con la gente (algo que demostró al ganar una elección en un momento en el que muchos otros líderes europeos sufrieron derrotas). Su pasado como activista de la oposición y su origen casubio le permiten saber escuchar a las minorías y respetar las positivas particularidades, que son legión en Europa.

Al mismo tiempo, Tusk es un europeo en el más completo sentido de la palabra. Como historiador conoce cómo se formó la identidad europea, cuál fue el punto de partida de la Comunidad Europea y cuáles son los valores fundamentales europeos. Y también sabe qué se necesita para asegurar que el trabajo de Robert Schuman, Jean Monnet, Alcide De Gasperi, Konrad Adenauer y Paul-Henri Spaak siga vigente.

Donald Tusk cree en la Unión Europea. Considera que es la única respuesta posible a los desafíos que enfrenta Europa. Pero Tusk también cree que en la Unión de 28 estados, y no en la falsa ilusión de una federación sin identidades nacionales. El hecho de el primer ministro polaco, a sus 57 años, tenga la energía para dirigir el trabajo del Consejo Europeo y representar a la Unión Europea alrededor del mundo no carece de importancia.

El premier de Polonia fue elegido como presidente de Europa exactamente en el aniversario de los Acuerdos de Agosto. Hoy, casi 25 años después, la solidaridad triunfa a lo largo y ancho de Europa. Sería difícil encontrar un símbolo más elocuente de la victoria común.

*Konrad Niklewicz es periodista y asesor de Plataforma Cívica en la República de Polonia.

NdE: Donald Tusk fue elegido como presidente del Consejo Europeo el pasado sábado y asumirá el próximo 1 de diciembre.