España necesitará inmigrantes cualificados por la falta de parados formados y de jóvenes

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Trabajador | Europa Press

El mercado laboral remonta el vuelo, pero la existencia de tres millones de parados de difícil absorción por su escasa formación y el hundimiento del volumen de jóvenes menores de 34 años hará que España previsiblemente necesite atraer inmigrantes cualificados para nutrir su mercado laboral.

Así lo ha avanzado el catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Autónoma de Barcelona, Josep Oliver, autor de la 46ª edición del Índice ManpowerGroup “La intensificación y extensión del aumento del empleo” presentado este jueves en presencia de la secretaria de Estado de Empleo, Engracia Hidalgo.

Según este experto, al cierre de 2014 hasta el 90% de los sectores económicos generadores de empleo presentaba incrementos de la ocupación, también en la construcción. Si bien, este sector está llamado a alcanzar un peso sobre el PIB del 8% o el 9%, lejos del 14% de los años del ‘boom’.

La razón es que ni las entidades financieras estarán dispuestas a financiar otra burbuja tras la crisis sufrida en los últimos años, ni la UE dejará que se vuelva a gestar dados los nuevos mecanismos de control establecidos para ello.

El resultado es que una masa de parados que salieron expulsados del ‘ladrillo’ no podrá volver a esta actividad y conforman una bolsa de “paro estructural difícilmente absorbible“.

A la espera de que la movilidad geográfica o el desarrollo del mercado del alquiler permita drenar mayor número de desempleados que en crisis pasadas, en la actualidad también está produciendo un progresivo descenso de la población joven.

Oliver cree que la emigración de jóvenes españoles no es tan significativa como la de aquellos de origen extranjero, pero precisamente estos últimos no son tan susceptibles de retornar una vez se consolide la recuperación económica.

En este punto, Oliver considera que “o se desarrollan políticas activas de empleo muy agresivas o España necesitará inmigrantes cualificados en unos cuatro o cinco años”.

Por el momento, la mejora reciente del empleo ha llevado aparejada un crecimiento de la ocupación de los inmigrantes del 3,8% interanual al cierre de 2014, por encima del 2,4% de los españoles.

Reducción del paro al 12% a finales de la década

Esos cuatro o cinco años son los que le quedan a España, según el informe, para retornar a niveles de empleo previos a la crisis, con una tasa de paro “aceptable” del 12%.

Por el camino, diferentes factores jugarán a favor, como el descenso de la población activa, o en contra, como la vuelta al desempleo de los parados que se borraron de las listas por el efecto desánimo. Entre tanto, España tendrá que digerir la retirada de los estímulos del BCE en el momento en que se produzcan.

Hasta que se despejen estas incógnitas, Oliver cree al menos que el mercado laboral se recupera de forma “más robusta” que durante la salida en falso de la recesión en 2010, pese a que el avance del PIB no alcanza aún el 3%. El inconveniente de este proceso es que la productividad por puesto de trabajo es, por tanto, menor que antes de la crisis.

Una de las razones que llevan al optimismo al catedrático son que la mejora del empleo se ha extendido a gran parte de los sectores. En el último trimestre de 2014 los sectores con crecimiento de empleo representaron ya el 90% de la ocupación, frente al 52% en el mismo periodo de 2013.

Además, los más castigados por la recesión son los que presentan mayores crecimientos de la contratación, como la industria (+4,3%) o la construcción (+3,8%).

Otro elemento que apunta a la recuperación tiene que ver con las características de los empleos. Así, los asalariados crecieron un 2,8% en 2014, por encima del trabajo por cuenta propia (+1,4%), después de que los autónomos experimentaran un fuerte incremento durante la crisis para ‘fabricarse’ oportunidades de empleo que las empresas o las administraciones no ofrecían.

Asimismo, el informe señala que el empleo a tiempo parcial ha vuelto a incrementarse (+2,4%) a menor ritmo que el trabajo tiempo completo (+2,5%), mientras que la subocupación –trabajadores que no pueden trabajar tantas horas como desearían– cayó un 5,5% durante el pasado año.

En el capítulo de las características individuales de los empleados, el trabajo comienza a crecer otra vez más entre los varones (+2,7%) que entre las mujeres (+2,3%) por la recuperación de la industria y la construcción.

Según el informe, los deberes pendientes son principalmente incorporar a más jóvenes al mercado laboral, ya que en 2014 la ocupación de aquellos entre 16 y 34 años descendió un -0,8% y acumula una contracción del 44% desde el inicio de la crisis.

Por sectores, también será preciso recorrer un largo camino de recuperación del empleo en subsectores como la maquinaria y equipo, el material de transporte o las artes gráficas.