El globo sonda de Luis de Guindos que quiere abrir el debate de la rebaja salarial

Luis De Guindos

Luis de Guindos | Pool Moncloa

Mira al cielo, han lanzado un nuevo globo sonda. Esta vez ha sido el portavoz de la deflación española, el ministro de Economía, Luis de Guindos. Ha dicho este jueves 27 de noviembre que hay que “ajustar los salarios“. Menudo eufemismo para ni más ni menos que para “rebaja salarial”, que además ha impuesto como presupuesto necesario para la creación de empleo.

Pero a lo anterior le falta algo para comprender la verdadera misión de su cartera ministerial. Guindos es también ministro de “competitividad”, algo que los medios por acortar frases suelen omitir, pero que se erige en su principal misión como arma para salir de la crisis de acuerdo a las teorías clásicas de economía (obsoletas) aun vigentes.

Y qué mejor para ganar competitividad que una buena rebaja salarial. ¿Para qué hacerlo invirtiendo en mejoras de la producción o bienes de capital que es mucho más difícil? ¿I+D+I, pero qué es eso?

Si bien el ministro ha dicho y es cierto que “los salarios no los fija el gobierno sino las empresas y los trabajadores”, no es menos cierto que con un 25% de paro general y un 54% de paro de juvenil… o lo tomas o lo dejas. Es decir, el trabajador ha perdido poder de negociación.

El globo sonda o globo meteorológico es un instrumento para medir la presión atmosférica, la temperatura, el viento, etc. y muchas veces ha provocado falsos avistamientos de OVNIs. Pues bien, puede ser conspirativo pero no descartemos que éste ha sido el primer ensayo para tratar de convencer a la debilitada opinión pública que es necesario que haya una rebaja salarial “para que nos salvemos todos”. No lo confundas con un OVNI.

Descontando que los trabajadores a través de sindicatos corruptos pueden hacer poco y nada, y que la pequeña y mediana empresa no son los malos de la película sino simplemente actores también afectados y representados por personajes siniestros, se está enviando un fuerte mensaje al sector privado para que ajuste esa variable con el fin de hacer viable el negocio y no destruir empleo… en razón de que no hay ni habrá crédito para elevar la competitividad mediante inversión. Por supuesto, porque el consumo sigue débil.

Estamos en un círculo vicioso propio de una crisis deflacionaria.

Además.. ¿quién quiere invertir endeudándose actualmente? Las estadísticas demuestran que estamos en un momento en el que la inversión en renovación de maquinaria y bienes de capital está en los más bajo de los últimos 55 años.

Este efecto es un subproducto de la intervención sobre las tasas de interés por parte del BCE, que provoca que haya una brecha inmensa entre el interés que obtienen las grandes empresas y las pequeñas. De ese modo, y volvemos al meollo del asunto, no hay “competitividad” posible y por eso hay vía libre para la rebaja salarial.

Tomamos nota y reconozcamos el mensaje del globo sonda de Luis de Guindos.

Y atención empleados públicos porque una segunda etapa para convencernos a todos de la necesidad de rebajar salarios puede venir de la mano de cualquier desajuste presupuestario de la administración que imponga retocar las partidas de ese gasto, tal como ya ha sucedido hace unos años durante el anterior gobierno. Ello a su vez legitimó el recorte salarial en el sector privado aun entre las empresas con sobrados beneficios.

Lo sabemos, el próximo será un año electoral y no se atreverán, pero… ¿qué crees tu que sucederá el día después?

Fernando Damián
Fernando Damián
Fernando Damián | Analista técnico de bolsa y divisas, especulador profesional en los mercados financieros y licenciado en derecho. Director de Plaza Financiera. Y lo más importante: Esposo de Solange y papá de Donatella.