Bruselas quiere base común de impuesto de sociedades para frenar elusión fiscal de multinacionales

Comisión Europea

Banderas ante la Comisión Europea | Álvaro Milláncomisioen euro

La Comisión Europea ha propuesto este miércoles reactivar el proyecto de crear una base común del impuesto de sociedades en la UE -bloqueado desde el año 2011 por las diferencias entre los Estados miembros- con el fin de frenar la elusión fiscal por parte de las multinacionales y garantizar que paguen impuestos en los países donde obtienen beneficios.

La reactivación de la base imponible consolidada común del impuesto de sociedades es la principal iniciativa del plan de acción para combatir la evasión fiscal que el Ejecutivo comunitario tiene previsto presentar el 17 de junio. El colegio de comisarios ha celebrado este miércoles un debate de orientación para preparar las propuestas.

“Queremos que la tributación de las empresas sea justa y fomente el crecimiento. Toda empresa, grande o pequeña, debe pagar los impuestos que le correspondan allí donde genere sus beneficios”, ha dicho el vicepresidente de la Comisión para el Euro, Valdis Domvrovskis.

Domvrovskis ha sostenido que la propuesta que Bruselas presentó en 2011 para crear la base común del impuesto de sociedades era “quizá demasiado visionaria para la política fiscal de la UE de hace cuatro años”, pero ha apostado por darle un nuevo impulso ahora que existe una mayor preocupación social por que las multinacionales paguen los impuestos que les corresponden.

El vicepresidente del Ejecutivo comunitario no ha aclarado si la Comisión Europea retomará el mismo texto legislativo que presentó en 2011, introducirá enmiendas o lo cambiará por completo. Sólo ha adelantado que sopesa que la base común sea obligatoria para las empresas a partir de un determinado umbral, en lugar de voluntaria como en su propuesta original, porque “está claro que las empresas que llevan a cabo una planificación agresiva no serán las que se acojan voluntariamente al sistema”.

Bruselas estudia además introducir un sistema en dos fases y dejar para la segunda etapa “la plena consolidación de la base fiscal a través de las fronteras” ya que “es la parte más difícil porque los Estados miembros deben acordar cómo distribuir los ingresos fiscales”. Las iniciativas sobre fiscalidad deben ser respaldadas por unanimidad por los Estados miembros, lo que siempre dificulta avanzar en este campo.

Domvrovskis ha asegurado que la Comisión no ha debatido la posibilidad de introducir un tipo mínimo del impuesto de sociedades ni de armonizar los tipos en la UE. No obstante, el colegio de comisarios sí está estudiando cómo garantizar una “imposición efectiva” que impida que las multinacionales eludan el pago de impuestos.

La Comisión Europea ya presentó en marzo una propuesta para obligar a los Estados miembros a intercambiar de forma automática los acuerdos fiscales con multinacionales en un intento de acallar la polémica generada por el caso ‘Lux Leaks’. El vicepresidente espera que se llegue a un acuerdo entre los Gobiernos antes de fin de año.