La presión fiscal a los trabajadores en España sube ligeramente en 2014 y supera la media de la OCDE

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Presionado | Andrés Nieto Porras

La presión fiscal sobre el empleo en España alcanzó de media en 2014 el 40,71% para un trabajador sin hijos, 0,05 puntos porcentuales más que el 40,66% de 2013, lo que sitúa al país por encima de la media del 35,96% de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Según la última edición de su informe anual ‘Taxing Wages’, este ligero repunte de la presión fiscal sitúa a España en el puesto 13 de 34 del conjunto de países miembros de la organización (en orden descendente).

La agencia destaca además que la carga fiscal sobre el empleo en 2014 se ha incrementado en 2,1 puntos porcentuales en comparación con el año 2000, cuando era del 38,6%, y en 2,4 puntos porcentuales en relación a 2009, cuando era del 38,3%.

Esta tendencia contrasta con la registrada de media en el conjunto de la OCDE, ya que ha descendido en siete décimas en comparación con el año 2000, desde el 36,7% hasta el 36%, y ha aumentado en nueve décimas en relación al año 2009.

Asimismo, explica que en España los impuestos a los ingresos y las contribuciones a la Seguridad Social representan el 88% de la presión fiscal, frente al 77% de media de la OCDE.

En el caso de las parejas casadas con dos hijos y una única fuente de ingresos la presión fiscal ha aumentado en 2014 desde el 34,81% al 34,88%, lo que convierten a España en el noveno país con la tasa más alta de la OCDE, cuya media se situó en el 26,87%.

En este sentido, remarca que los beneficios fiscales relacionados con los hijos tienden a reducir la presión fiscal para los trabajadores que los tienen en comparación con los que no. En España, esta reducción es de 5,8 puntos porcentuales, frente a los 9,1 puntos porcentuales de media de la organización.

Aumenta la presión fiscal al empleo en la OCDE

La OCDE explica que la carga fiscal sobre los ingresos de los trabajadores aumentó en 2014 en 23 de los 34 países de la OCDE, descendió en nueve y se mantuvo sin cambios en dos. De esta manera, la media del conjunto de la organización se incrementó 0,1 puntos porcentuales en el último año, hasta el 35,96%.

En este sentido, añade que desde 2010 la presión fiscal se ha incrementado un punto porcentual en la OCDE, tras aumentar en 23 países y reducirse en diez, pese a que la mayoría de los gobiernos no incrementaron los impuestos directos a los ingresos.

La Organización explica que la mayoría de los incrementos de la presión fiscal es consecuencia del crecimiento de los salarios, que han subido más rápido que las desgravaciones fiscales y los créditos.

En concreto, la subida de 2014 continúa línea de los años anteriores, ya que aumentó cinco décimas en 2011, una décima en 2012 y dos décimas en 2013, revertiendo el descenso de un punto registrado desde el 36,1% de 2007 al 35,1% de 2010.

Bélgica (55,6%), Austria (49,4%), Alemania (49,3%) y Hungría (49%) registraron la mayor presión salarial para los trabajadores individuales sin hijos, mientras que Chile (7%), Nueva Zelanda (17,2%), México (19,5%) e Israel (20,5%) la menor.

En el caso de las familias con dos hijos y una sola fuente de ingresos, los países con mayor presión salarial fueron Grecia (43,4%), Bélgica (40,6%) y Francia (40,5%), mientras que la menor cargo salarial tuvo lugar en Nueva Zelanda (3,8%), Chile (7%), Suiza (9,8%) e Irlanda (9,9%). La media de la organización es del 26,9%.