La recuperación elevará los ingresos por IRPF y consumo casi en 14.000 millones en dos años, según Funcas

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La mejora del ciclo económico elevará la recaudación del IRPF y los impuestos que gravan el consumo en casi 14.000 millones en 2015 y 2016, prácticamente el 1,4% del PIB, según un artículo firmado por José Féliz Sánz, Juan Manual Castañer y Desiderio Romero en la última publicación de ‘Cuadernos de Información Económica’ editado por la Fundación de Cajas de Ahorros (Funcas).

Los autores parten de las previsiones de incremento de la renta nominal de los hogares realizadas por Funcas (3,3% en 2015 y 3,5% en 2016) y aplican las elasticidades calculadas para cada impuesto (1,48 en el IRPF y 1 en los impuestos sobre el consumo).

En concreto, calculan que la la mejora de la situación económica generará un incremento de la recaudación de IRPF de 3.880 millones en 2015 y 4.062 millones en 2016. Por su parte, los ingresos por impuestos sobre el consumo de los hogares crecerán en 2.858 millones este año en 2.978 millones en 2016.

Los autores explican que el diseño progresivo del IRPF hace que su recaudación sea relativamente sensible al ciclo, aunque, en términos recaudatorios, la eventual mejora del ciclo no será igualmente rentable para todas las comunidades autónomas. De hecho, cree que el mismo incremento generará un aumento relativo de los ingresos mayor en las comunidades pobres que en las ricas.

En cuanto al consumo, la revista de Funcas asegura que el cómputo de la elasticidad desmantela la idea de que la imposición indirecta que grava el consumo en España es “fuertemente regresiva”. Por el contrario, se confirma una clara proporcionalidad. Además, en este caso, el impacto recaudatorio no presenta tantas divergencias territoriales, sino que se distribuiría de forma uniforme.

Estas elasticidades permitirán elevar significativamente la recaudación de IRPF y de los impuestos sobre el consumo en un futuro inmediato sin necesidad de tomar medidas adicionales.

Aún así, los autores advierten de que la mejora de la recaudación puede ser muy superior porque no se ha tenido en cuenta el efecto que pueda tener la reforma fiscal, que entró en vigor el 1 de enero de 2015 y que se intensificará en 2016 ni la recaudación de impuestos sobre el consumo de las administraciones públicas y las empresas.

En otro artículo firmado por José María Durán-Cabré y Alejandro Esteller-Moré se analiza esta reforma fiscal, que se ha centrado en el IRPF y Sociedades, y se contrasta la opinión con la de los asesores fiscales. En general, Funcas señala que los cambios implementados van en la dirección de eliminar las disfunciones previas, aunque quedan aspectos sin tratar relacionados con el IVA y la imposición de la riqueza.

La reforma va en la dirección correcta

En concreto, cree que la reforma reduce “algo” la brecha entre los tipos impositivos máximos del IRPF y Sociedades, aunque sigue existiendo una diferencia “considerable”. Por otro lado, cree que se han incluido cambios de la reforma de Sociedades que pueden hacer que se usen menos las estructuras societarias con la finalidad de reducir el coste fiscal, aunque otras modificaciones van en sentido contrario.

Así, concluye que la reforma va en “la dirección correcta” para eliminar distorsiones del sistema, mitigar la planificación fiscal y reducir la complejidad. Aún así, Funcas consideraría “deseable” evitar la hiperactividad legislativa y que los resultados de esta reforma sirvan para encauzar la recuperación y una mayor estabilidad en el sistema fiscal.