España cerró 2014 con un déficit del 5,7%, dos décimas por encima del objetivo

Sáenz de Santamaría y Montoro

Sáenz de Santamaría y Montoro | Pool Moncloa

España cerró el año 2014 con un déficit público de 60.537 millones de euros, lo que supone el 5,7% del PIB y dos décimas por encima del objetivo que el Gobierno había asumido (5,5%), según ha avanzado la vicepresidenta y portavoz del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

Santamaría ha recordado que el Gobierno pactó primero con Bruselas un déficit del 5,8%, aunque el Ejecutivo decidió ser “más exigente” y se comprometió a bajarlo al 5,5%.

Según ha explicado, este desvío de dos décimas se debe a la devolución del ‘céntimo sanitario’, una medida “coyuntural, extraordinaria y única” que ha costado 1.699 millones al Estado, tras una sentencia del Tribunal Europeo de Justicia que lo declaró ilegal. Sin tener en cuenta este coste, el déficit público habría cerrado el ejercicio 2014 en el entorno del 5,56%.

“España cumple con sus compromisos económicos”, ha señalado la vicepresidenta, tras resaltar además que lo está haciendo en un contexto en el que se está acelerando la recuperación, tal y como muestran las previsiones publicadas ayer por el Banco de España.

El supervisor elevó ayer la previsión de crecimiento económico ocho décimas, hasta el 2,8%, y situó en el 2,7% la del año 2016. Santamaría ha recordado que el Gobierno revisará también sus cifras a finales de abril, cuando envíe la actualización del plan de estabilidad a Bruselas, aunque España ya está entre los países que más crece de la UE.

La cifra global de déficit se desglosa en un saldo negativo de 37.468 millones para el Estado, el 3,54% del PIB y prácticamente el objetivo asumido; un déficit de 17.529 millones para las comunidades, el 1,66% del PIB y por encima del 1% previsto; uno de 11.202 millones en la Seguridad Social, el 1,06% del PIB y en línea con lo pactado; y un superávit de 5.662 para las corporaciones locales, el 0,53% del PIB, superior al equilibrio presupuestario previsto inicialmente.

De esta forma, el Estado y la Seguridad Social han cumplido prácticamente con lo pactado para 2014, mientras que las corporaciones locales se han comportado mejor de lo previsto y las comunidades, en cambio, han arrojado un déficit mayor.

Las comunidades aumentan su déficit un 10%

Si se comparan las cifras con las de un año antes, se observa que el Estado ha reducido su saldo negativo en más de un 15%, mientras que la Seguridad Social lo ha bajado en un 3,8% y las corporaciones locales han mejorado su superávit en un 3,4%. Sólo las comunidades han registrado una cifra peor que en 2013 al elevar el déficit un 10%.

En cualquier caso, la cifra global de déficit público se ha quedado en el 5,72%, aunque si se tienen en cuenta las ayudas financieras, la cifra se eleva al 5,83%. El déficit es seis décimas inferior al de 2013 (6,33%). En este sentido, el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, ha ido un poco más allá y ha comparado la cifra con el 8,96% registrado a cierre de 2011, el año en el que el Partido Popular accedió al poder.

Desde entonces, tal y como ha dicho, el déficit se ha reducido considerablemente en 2012 y 2013, a pesar de que la economía estaba en recesión, y también en 2014, tras el giro producido en el panorama económico. Esto, según Montoro, demuestra que España ha hecho un ajuste estructural “muy grande, de los mayores en el mundo desarrollado”.

Según el titular de la cartera de Hacienda, el cierre de 2014 demuestra una vez más que España “cumple” y que está aplicando la política presupuestaria que se necesita para impulsar la actividad y el empleo y liderar el crecimiento en Europa.

El Estado Autonómico es gobernable

Además, el déficit prueba que el estado de las autonomías es gobernable en términos de política económica, a pesar de que al principio de la legislatura muchas voces pedían una recentralización, el cierre de muchas autonomías y la eliminación de miles de ayuntamientos.

Según Montoro, este tipo de política es la que hace “creíble y fiable” a un país y no la relajación de los objetivos ni la flexibilización de las condiciones presupuestarias, que se sigue debatiendo en Europa. “Y España es un referente”, ha dicho, tras recordar que numerosos organismos están revisando al alza sus previsiones económicas y arrojan ya cifras próximas al 3%.

De hecho, ha asegurado que la previsión del Gobierno, actualmente situada en el entorno 2,5%, se está quedando corta, aunque se revisará con la actualización del cuadro macroeconómico que se realizará en el marco de la revisión del programa de estabilidad.

Las CCAA tenían un objetivo “exigente”

Sobre el desvío de las autonomías, Montoro ha admitido que tenían un objetivo de déficit “exigente” y que contaban con menos ingresos del sistema de financiación que en 2013. Sin embargo, la situación mejorará en 2015 por un aumento de los recursos gracias a la recuperación económica y un descenso de los costes de financiación por la facilidad financiera aprobada por el Gobierno.

Aunque entiende las advertencias que han hecho algunos organismos sobre estos desvíos, Montoro ha recordado que lo importante es que la cifra de déficit total es positiva y permite a España seguir generando confianza. “Si (las comunidades) hubieran cumplido con el 1% ¿Qué habríamos hecho?”, ha preguntado Montoro, tras asegurar que lo que hay que ver es si el país está aplicando la política presupuestaria correcta o no.

Los ayuntamientos, una tarea “excelente”

Por otro lado, Montoro ha resaltado “la excelente tarea” de saneamiento que han hecho las corporaciones locales, favorecidas por el plan de pago a proveedores y el cumplimiento de la normativa que acompañaba a este plan.

Los datos de cierre del año se han enviado hoy a Bruselas, aunque son sólo provisionales y tendrán que actualizarse en el mes de septiembre, según el ministro. En ese momento, se podrá ver el dato definitivo de cada nivel de administración y el desvío final de las comunidades y aquellas que no hayan alcanzado el objetivo tendrán que revisar sus planes económicos para evitar las desviaciones.

Ante la proximidad de las elecciones, Montoro se ha limitado a decir que aunque los tiempos electorales tienen “mala fama” desde la perspectiva del cumplimiento de los objetivos de déficit, esto no ocurrirá en España, donde los gobiernos que ganen los comicios en mayo deberán ajustar sus presupuestos a los objetivos fijados.