El Gobierno británico mejora su previsión de crecimiento y confía en superar a Alemania en 15 años

Geroge Osborne

Geroge Osborne | Conservatives

El Gobierno británico ha revisado ligeramente al alza su previsión de crecimiento para este año y el siguiente y ha expresado su confianza en la capacidad de la economía de Reino Unido de convertirse en el curso de los próximos quince años en la mayor de Europa, superando incluso a Alemania.

En concreto, las cuentas del Gobierno británico, las últimas antes de las elecciones generales del próximo 7 de mayo, contemplan un crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) del 2,5% en 2015 y del 2,3% en 2016, una décima más en ambos casos que la anterior previsión del Ejecutivo.

“Nuestro país no reposa sobre glorias pasadas”, declaró el ministro británico de Finanzas, George Osborne, durante la presentación de los Presupuestos de 2015 ante la Cámara de los Comunes, donde aseguró que el país tiene el potencial para “superar a Alemania en sólo quince años como la mayor economía europea”.

A este respecto, el ministro destacó en su intervención que, si bien hace cinco años “se estaba rescatando bancos” en la actualidad se está vendiendo entidades y recuperando el dinero de los contribuyentes.

Por otro lado, Osborne quiso subrayar la notable recuperación del mercado laboral británico, lo que permitiría rebajar la tasa de paro al 5,3% este año.

La tasa de desempleo de Reino Unido se situó al término del trimestre comprendido entre noviembre y enero en el 5,7%, el mismo dato que el registrado entre octubre y diciembre y su nivel más bajo desde agosto de 2008, según informó este miércoles la Oficina Nacional de Estadística británica (ONS).

En este sentido, el ministro de Finanzas de Reino Unido presumió ante la Cámara de los Comunes de que el condado de Yorkshire ha sido capaz de generar “más puestos de trabajo que toda Francia”.

Reforma fiscal

Por otro lado, los Presupuestos contemplan una serie de modificaciones fiscales, incluyendo un auimento del mínimo de ingresos anuales exento de tributación del impuesto sobre la renta, que pasará a ser de 11.000 libras (15.180 euros) en el ejercicio 2017/18 desde las actuales 10.600 libras (14.630 euros).

Los inversores no tendrán que pagar impuestos por las 1.000 primeras libras (1.380 euros) en intereses que hayan obtenido. Asimismo, entre sus propuestas, el Gobierno reducirá en un penique la tasa aplicada a las pintas de cerveza y rebajará un 2% la tasa sobre los licores y sidras, mientras congelará el gravamen al vino.

Por su parte, el impuesto de Sociedades pasará a ser a partir del próximo mes de abril del 20%, un punto porcentual inferior al actual y lejos del 28% en que se situaba en 2010.

Por otro lado, Londres impedirá que los bancos puedan deducirse del impuesto de Sociedades el importe dedicado a cubrir las compensaciones por el pago de indemnizaciones relacionadas con una mala comercialización de sus productos.

Además, el Gobierno subirá a partir de abril el importe de la tasa aplicada a los bancos, con la que pretende recaudar 900 millones de libras (1.245 millones de euros). En conjunto, Londres espera captar unos 5.300 millones de libras (7.325 millones de euros) con los impuestos al sector financiero.

En cuanto a la lucha contra la evasión fiscal, Londres estima en 3.100 millones de libras (4.280 millones de euros) el dinero adicional que pueden reportar a las arcas públicas las distintas medidas presentadas, incluyendo aquellas dirigidas a impedir la elusión fiscal por parte de grandes multinacionales, conocida como ‘tasa Google’.

Grecia es la gran amenaza

Al referirse a su relación con la zona euro, el Gobierno británico advirtió de que una salida “desordenada” de Grecia de la eurozona representa la mayor amenaza para la estabilidad económica de Europa.

“Una salida desordenada de Grecia de la eurozona es el mayor riesgo para la estabilidad económica y sería un grave error subestimar su impacto en Reino Unido”, admitió Osborne.

“Urgimos a nuestros socios de la zona euro a resolver la creciente crisis”, añadió el ministro, quien justificó así la necesidad de que Reino Unido extienda sus vínculos con aquellas regiones de mayor crecimiento en el mundo.