La salida de Reino Unido de la UE preocupa más que la de Grecia a los empresarios

Reino Unido souvenirs

Foto: Christoph Stuhldreier

La posibilidad de que Reino Unido deje de formar parte de la Unión Europea (UE) preocupa más a los empresarios europeos que una posible salida de Grecia. Esta es la conclusión que se desprende del estudio sobre el futuro de Europa elaborado por Grant Thornton.

El estudio muestra que un 64% de los empresarios de la eurozona consideraría negativa para la economía europea la salida de Gran Bretaña de la Unión. Por el contrario, la salida vuelta de Grecia al dracma preocupa a una media del 45%, mientras que un 30% considera que no tendría efectos relevantes.

En este contexto, los empresarios españoles se sitúan entre los más preocupados ante una posible salida de Reino Unido, con un 84%, que solo supera el 92% de los irlandeses. Asimismo, un 72% de los empresarios británicos reconoce que una ‘brexit’ –salida de Gran Bretaña de la UE–, tendría efectos negativos en la economía europea.

Así, los países más afectados por la crisis son los que más temen consecuencias negativas, con la propia Grecia a la cabeza (84%) seguida de Irlanda (64%), España (57%) e Italia (56%).

La integración política pierde peso en la Eurozona

El objetivo de una mayor integración política europea pierde apoyo entre los empresarios de la zona euro, ya que una media del 39% apoyaría avances en este sentido, seis puntos menos que en el año 2014. Por el contrario, el deseo de una mayor integración económica crece cuatro puntos, hasta el 66%.

En España el 48% de los empresarios se sitúa a favor de avanzar en la convergencia política europea, lo que supone una caída de 21 puntos. En cambio, el apoyo a la unión económica se mantiene en el 82%, cuatro puntos por debajo de 2014.

En el conjunto de los 28, Reino Unido, con un 62% de líderes empresariales en contra de una mayor integración europea en cualquier área, e Irlanda, con un 40%, se posicionan como las dos economías más euroescépticas de la Unión. En el otro extremo se encuentran los empresarios españoles, con un 3% de rechazo a  la integración, el más bajo del estudio.

El número de empresarios que optaría por que su país saliera de la Unión Monetaria se reduce hasta un 5%, frente al máximo del 9% alcanzado en 2014. En este contexto, Letonia (16%), que adoptó el euro en 2014 con altos niveles de oposición entre la población, e Italia (14%) tienen porcentajes significativos de partidarios de una salida de la moneda común. Por su parte, España cuenta con el porcentaje más bajo, con un 1%.

Al rechazo británico, con un 82% de directivos que cree que su país nunca adoptará el euro, se suman los suecos con un 50%. En Polonia un 54% opina que la incorporación no se producirá antes de 2019.

Apoyo a la compra de bonos

El programa de compra de bonos del BCE consigue el apoyo del 56% de los líderes empresariales de la zona euro. Ese apoyo es más elevado entre los directivos de los países periféricos, con un 90% a favor en Grecia e Irlanda, un 82% en Italia y un 81% en España.

En cambio, un 57% de los empresarios alemanes se oponen a la nueva política del BCE. En este sentido, es en Estonia, con un 74% en contra, donde se produce un mayor rechazo, ya que con una deuda del 10% del PIB y tras 15 años sin acudir a los mercados de deuda, los empresarios estonios ven más obligaciones que beneficios en el quantitative easing.