Pissarides asegura que la austeridad de la UE ha “lesionado” a los del sur de Europa

Christopher Pissarides

Christopher Pissarides | DG EMPL

El premio Nobel de Economía 2010, Christopher Pissarides, ha indicado este lunes que las políticas de austeridad aplicadas por la Unión Europea (UE), “en lugar de haber ayudado a las economías de los países del sur del continente, las ha lesionado o herido”.

Así lo ha destacado Pissarides en rueda de prensa, con motivo de la reunión del jurado de los Premios Rey Jaume I, a preguntas de los medios de comunicación sobre si considera que las políticas de austeridad aplicadas en Europa han beneficiado o perjudicado a los países del sur como España.

A su juicio, los programas de austeridad se introdujeron para controlar la “elevada” deuda y contribuir al pago de la misma, Sin embargo, considera que ese objetivo “ha fracasado” y que el impacto en las economías de los países situados en el sur del continente ha sido “negativo” y “más elevado de lo que se esperaba”.

Según ha explicado, no ve intención de que se modifique esos programas de austeridad pero le parece evidente que el colapso de la inversión desde el año 2012, a su juicio, ha sido el “responsable” de la crisis económica de estos países.

Además, ha defendido el Plan Juncker, como la única buena iniciativa pero ha criticado que “toma dinero o recursos de otros objetivos que también son importantes para Europa como la investigación universitaria”.

Reforma laboral correcta

Inquirido sobre su opinión por la reforma laboral en España, el premio Nobel ha sostenido que tanto la del 2010 como la del 2012 han ido “en la dirección correcta”, pero ha indicado que su capacidad para reducir el paro dependerá de cómo se implementan y de la capacidad negociadora de los sindicatos para ponerla en marcha.

Además, considera que contribuirá a la mejorar la situación del desempleo en general y, al paro juvenil en particular, en un plazo de dos años.

Paro juvenil

Por otra parte y preguntado por las claves para poder solucionar la elevada tasa de desempleo en España, Pissarides ha reflexionado que en épocas de recesión es “muy frecuente” que se dispare el desempleo juvenil y “desgraciadamente no se puede hacer mucho”.

No obstante, ha matizado que se pueden incentivar políticas de formación profesional o subsidios a la educación que “podría reducir el porcentaje de un 50 al 40 por ciento” pero “no mucho más allá“. Asimismo, ha abogado por aumentar la flexibilidad y la rotación en el mercado laboral.

El experto ha reiterado la necesidad de ampliar la flexibilidad para “mejorar las condiciones” del trabajo ya que cree que “no se traduce en que los salarios tengan que ser muy bajos”. A su juicio, lo que ocurre es que quien pierde trabajo o no lo encuentra, son aquellos que “no tienen elevado nivel de cualificación” y “debe haber una correspondencia entre esa cualificación y el salario”.

Por tanto, ha recalcado que si los puestos que se crean son para personas con baja formación “lo natural será que no tengan salarios excesivamente elevados” porque las empresas “no generarían empleo”. Sin embargo, ha advertido de que los problemas que generan los monopolios de las empresas que abusan de su situación y pagan salarios bajos por lo que es partidario de “buscar donde se producen estos hechos y combatirlos en los mercados concretos”.

Para el experto, la forma de evitar la “fuga de cerebros” es necesario promover incentivos a la inversión en el sector de la Tecnología como las TIC que es “lo que buscan muchos españoles en otros países”.

Asimismo, ha defendido estimular el autoempleo en España eliminando la burocracia y las leyes restrictivas, facilitar el cierre de empresas y valorar los impuestos que pagan para “facilitar el nacimiento de nuevas entidades”.

Partidos emergentes

Por otro lado, e inquirido por los partidos emergentes, ha criticado que existen formaciones políticas que concurren a las elecciones haciendo promesas electorales en el terreno laboral que, como ha ocurrido en Grecia, “no son buenas para la economía”. Por ello, ha lamentado que los partidos las pongan en sus programas como “forma para captar votos de aquellas personas que saldrían perjudicadas de una reforma laboral porque cualquier reforma produce beneficiarios y perjudica”.

En esta línea, ha recalcado que los perjudicados inmediatamente son “tentados” por los partidos políticos que les otorguen su apoyo porque piensa que “eso es mirar el corto plazo, a una parte de la sociedad y negar la evidencia que los estudios ponen de manifiesto y es que los países sin flexibilidad en sus mercados de trabajo son los que peor han funcionado en Europa”.