Del listo en busca de la libertad financiera al vicioso camino a su ruina

Groucho despreocupado

Siempre llega el momento de la reflexión y este es uno muy bueno para analizar dónde estamos, no ya en cuanto a niveles de un índice, una materia prima, bonos o una divisa, sino en relación al ciclo económico y al péndulo de la historia.

Aunque sepamos que vamos camino hacia algún lugar, la historia es realmente un péndulo que nos lleva de extremo a extremo y no cada vez más lejos, deteniéndose por un instante que después nos parece efímero o a veces eterno, para después retomar y acelerar hacia el lado opuesto.

En los últimos años nos pareció que el péndulo se movió muy lento, por lo que ha sido fácil el perder perspectiva o aun teniéndola no estar convencidos respecto de dónde estamos.

Para ser lo más preciso posible suelo prestar mucha atención a los detalles de las noticias. Por ejemplo y sin ser la idea de este post, quisiera resaltar una que siendo fanático de los documentales me sonó a algo que ya había visto en varios de la segunda guerra mundial.

Brazaletes, confiscaciones de bienes, casas marcadas” … así comienza el título de una noticia que leí en 20minutos hace unos días. El artículo no se estaba remitiendo a la persecución nazi de los judíos a fines de los años ´30 y hasta el mismísimo fin de la segunda guerra mundial. Se trata de medidas actuales contra los “refugiados” que ya se están tomando en países como Dinamarca, Suiza y casualmente en algunas regiones de Alemania. No creo que haya tintes de ultra izquierda o ultra derecha en la mera mención a hechos que recoge una publicación periodística y aunque escandaliza al más sensible, no es tema de este artículo sino ejemplo de cómo se mueve “el péndulo”. Mientras tanto, en España estamos entretenidos con los grandes temas de la realidad como ese de los titiriteros, sin que se diga nada de aquella barbaridad.

Hay que prestar mucha atención a lo que llamo “marcadores sociales“, usualmente con profunda conexión económica. Es la forma más práctica de adelantarse a los hechos.

No por nada el 2015 más de 10.000 judíos salieron de Francia, por citar un ejemplo… lo que se relaciona con el aumento de la intolerancia racial y religiosa en gran parte del continente, pero incluso en el seno de la Europa más refinada.

Otro ejemplo de cómo se mueve el “péndulo” y más cercano a la temática de este sitio se asienta en la percepción de la sociedad respecto de aquel que participa en los mercados.

Desde hace varios años ha crecido el deseo por la “libertad financiera“. Es decir, no trabajar y vivir de invertir. Es el sueño de muchos pero también una ingenuidad en la mayoría de los casos.

Como le digo al que quiera oírlo, es fácil ganar €10.000 al mes con una cuenta de un millón, pero muy difícil ganar €1.000 al mes con una cuenta de 20 mil euros. Por ello, no solamente hay que querer, sino que hay que poder.

Ello se relaciona con la posición que tiene en la sociedad aquel que se dedica a invertir en los mercados como “forma de vida”, pueda o no solventar todos sus gastos gracias a su participación en los mercados o esté en camino a ello.

En las buenas época de los mercados alcistas e incluso en la parte alta de los grandes rebotes de mercado bajista como pudo ser 2014-2015, ese tipo de personas suelen percibirse como sofisticados, como inteligentes, casi como “héroes de comic”.

Remontándonos a décadas tal hecho no es novedad y ello ha sido así en cada final de mercado alcista, como también después de esos períodos ha sido todo lo contrario, es decir, el partícipe en los mercados (en bolsa, etc.) ha sido visto como “especulador”, un desalmado, el causante de todos los males y muy especialmente como un vicioso destinado a arruinarse a el (o ella) y toda su familia. O dicho de otra manera más gráfica, como “villano de comic”.

De héroe a villano, los dos extremos del péndulo. Seremos testigos, lo presiento, de ese movimiento.

Resulta claro que estamos yendo hacia un momento en el que la moda de los “traders” va a entrar en franco declive, desvaneciéndose  esa mística y si se quiere ese misterio del que tratan de rodearse.

Personalmente estoy entre hablar sobre “especuladores” o “inversores” y lo de “traderes” me parece una franca mariconada para los que hablamos español… producto de pretender un estatus gracias a una palabra que suena bonito en otro idioma y que realmente no se condice enteramente con lo que entendemos como tal en el nuestro.

“Trader” es comerciante en inglés, por lo que sería correcto hablar de “forex trader”, bonds trader”, etc., si fuera el caso, pero sin asimilar la profesión del especulador a la de un “comerciante” porque en poco nos parecemos a un vendedor de pantalones o camisas, por citar un ejemplo sencillo.

Estimo que como siempre ha sucedido, muchos “traders” van a desaparecer. No tolerarán la paliza que le van a dar ni perder toda su cuenta cuando muchos brokers quiebren en razón de la volatilidad que nos espera, aun si sus operaciones son correctas.

Otros dejarán de soñar con “vivir del trading” manejando cuentas de 20 mil o 30 mil euros. Esos están para aprender, no para vivir de especular.

En cambio, un buen manejo del riesgo y una diversificación, pueden ser el camino hacia pequeñas ganancias y ya veremos dentro de tres o cuatro años dónde estamos. Esa debería ser la idea de los nuevos “traders”, pero por lo que se ve en Twitter (donde los traders crecen como setas en busca de vaya a saberse qué) se están buscando rápidos atajos y ello a lo único que lleva es a perderse en la moda.

También es sabido que más allá del ser héroe o villano, la dedicación al trading provoca rechazo en la familia e incluso en amigos que no están en el tema. La incomprensión total y lleva años luchar contra ello. Y si ello aún o le ocurrió a algún “trader” que pasa por aquí y lee estas líneas, es porque estamos en el máximo del péndulo. Porque desde ya que lo que estamos viendo en este comienzo de 2016 en el mercado “es el comienzo” de algo y posiblemente no es una corrección.

De una cosa estoy seguro: aún no hemos llegado ni remotamente cerca de ese momento en el que un “trader” es visto como un vicioso que se dedica a encontrar el camino más rápido para arruinarse.

Por ello no es raro encontrar a algunos personajes incluso en la televisión que alientan a personas que pudieron incluso perdieron su empleo a que se “auto-empleen” dedicándose al trading. Valga este artículo para  saber que eso es parte de un ciclo.

Los “predicadores” van a desaparecer tarde o temprano y sólo quedarán los que se toman esto con filosofía profesional, sabiendo que el intervenir en los mercados no es el “trabajo” más fácil y que conllevan grandes sacrificios que no suelen explicarse.

No trato de disuadir a nadie, ni lo contrario, pero hay que aprender a caminar antes de ponerse a correr y ello siempre ha sido así. Como en aprender este “trabajo” lleva años y capital, también sirva este artículo para saber que es importante una formación sin arriesgar capital. Puede por ejemplo abrir una cuenta demo y practicar sin poner en riesgo un céntimo, que es lo más adecuado para los que comienzan.

Para todos los demás, os invitamos a nuestros servicios de análisis técnico para analizar los gráficos al detalle y sacarle provecho a los movimientos de la bolsa.

Fernando Damián
Fernando Damián
Fernando Damián | Analista técnico de bolsa y divisas, especulador profesional en los mercados financieros y licenciado en derecho. Director de Plaza Financiera. Y lo más importante: Esposo de Solange y papá de Donatella.