La banca deberá reflexionar sobre el papel que juegan las oficinas en su negocio en un entorno de tipos bajos

Oficina, secretaria   El actual entorno de tipos de interés bajos obligará a las entidades financieras a “hacer una reflexión estratégica” sobre el modelo de negocio que es sostenible a medio plazo y la “combinación óptima” de empleados y oficinas que necesitan para alcanzar dicha sostenibilidad.

Así lo pone de manifiesto el Banco de España en su Informe de Estabilidad Financiera de mayo, en el que señala que, a pesar de la recuperación de la rentabilidad, el actual contexto, con tipos de interés muy bajos, junto con la existencia todavía de un volumen significativo de activos improductivos (dudosos y adjudicados), “van a seguir presionando sustancialmente la cuenta de resultados en los próximos años”.

El organismo que dirige Luis María Linde explica que el sector bancario español ha experimentado cambios en los últimos años como consecuencia de la crisis y de la corrección de los desequilibrios acumulados en ejercicios previos.

La reducción del balance y del exceso de endeudamiento se ha reflejado en el ajuste de capacidad del sector a través del número de empleados y oficinas, de modo que se ha producido un descenso del 30% en el número de sucursales respecto a los máximos de 2008 y una disminución del 25% en el número de trabajadores de banca respecto a los mismos máximos.

Mayor concentración

El supervisor también apunta que el descenso en el número de entidades como resultado de la reestructuración del sector a través de fusiones y absorciones ha incrementado el nivel de concentración. En consecuencia, esta reestructuración “ha acercado al sector bancario español a los parámetros mayoritariamente vigentes” en los países de su entorno.

No obstante, el Banco de España advierte de que aunque la brecha con otros países europeos se ha reducido notablemente en términos de oficinas por habitante, con datos hasta diciembre de 2013, “el sistema bancario español es el que todavía tiene más oficinas por habitantes”.

En el contexto actual, el sector bancario español, en términos relativos, presenta una estructura intensiva, con un número elevado de oficinas de pequeño tamaño. Sin embargo, el nivel de concentración en España se sitúa en una posición intermedia respecto a los países europeos, algo por encima de Francia y Reino Unido y superior al de Italia y, sobre todo, Alemania, dos países donde existe un elevado número de entidades de pequeño tamaño.

“Pese a la reestructuración y la consiguiente disminución de empleados y, en mayor medida de oficinas, el sector bancario español mantiene su tradicional modelo de negocio minorista, aún con una relativamente extensa red de oficinas de pequeño tamaño”, apunta en el informe el Banco de España.

Reflexionar sobre el papel de las oficinas

En este sentido, insiste en que el entorno de tipos de interés muy bajos y el nivel de actividad bancaria todavía contrayéndose “va a obligar a los bancos españoles a seguir reflexionando sobre el papel que juegan las oficinas en su estrategia de negocio”, ya que la distancia entre las ratios de oficinas del sector bancario español y del resto de Europa “todavía ofrece margen para seguir aumentando la eficiencia operativa de los bancos españoles”.

Por otro lado, el supervisor destaca que desde el punto de vista de la estabilidad financiera “parece razonable valorar como positiva esta evolución de la capacidad productiva en España, en la medida que contribuye a aumentar la eficiencia de las entidades y, por tanto, su capacidad de reforzar su cuenta de resultados y su solvencia a medio plazo”.