El BCE señala el riesgo de ser “excesivamente generoso” con la liquidez de emergencia (ELA)

Fachada del BCE

Fachada del BCE. | ECB

El Banco Central Europeo (BCE) ha advertido de que aplicar unas condiciones “excesivamente generosas” a la concesión de liquidez de emergencia a través de su programa ELA, al que han tenido que recurrir los bancos griegos en los últimos meses, puede incrementar el peligro de “riesgo moral” e interferir con los objetivos del Sistema Europeo de Bancos Centrales.

En este sentido, el instituto emisor explica que esta línea de liquidez de emergencia entra dentro del ámbito de los bancos centrales nacionales, aunque recuerda que el BCE puede poner objeciones a su concesión si considera que interfiere sus objetivos.

“La provisión de ELA en condiciones excesivamente generosas (…) podría incrementar el riesgo moral en el lado de las instituciones financieras o las autoridades responsables”, sostiene el BCE en un informe donde subraya que no representa un instrumento de política monetaria.

El BCE advierte además de que el suministro de ELA puede interferir con sus propósitos si amenaza la unidad de la política monetaria o la implementación de la misma, así como si afecta a la independencia financiera del banco central nacional en cuestión o viola la prohibición de financiación monetaria.

Por otro lado, el BCE admite que no es posible mitigar en su totalidad “algunos riesgos residuales” relacionados con los colaterales en caso de ‘default’ de una contraparte.

A este respecto, la institución apunta que las contrapartes receptoras de liquidez de emergencia frecuentemente carecen de activos de garantía validos o existen dudas sobre su solvencia financiera de modo que no pueden tomar parte en las operaciones de política monetaria.

“En general, ELA conlleva también riesgos operacionales y legales. De hecho, los riesgos residuales asociados al ELA tienden a ser más altos que aquellos de las operaciones regulares de política monetaria”, añade.

La publicación del documento del BCE llega apenas un día después de que el instituto emisor decidiese no incrementar el importe disponible para los bancos griegos y exigir mayores garantías en contraprestación por la liquidez.