Fitch cree que las necesidades de capital de la banca griega puede alcanzar los 15.900 millones

Banderas de Grecia y la UE

Double trouble | Theophilos Papadopoulos

La agencia de calificación crediticia Fitch Ratings calcula que las necesidades de financiación de los bancos griegos pueden alcanzar un máximo de 15.900 millones de euros, siempre y cuando los activos fiscales diferidos (DTAs) sigan considerándose capital principal.

En un comunicado, la agencia defiende que el paquete de 25.000 millones de euros para la recapitalización de la banca helena recogido en el acuerdo alcanzado el pasado 12 de julio entre Grecia y sus acreedores debería ser “suficiente”, salvo que los activos fiscales diferidos dejen de contabilizarse como capital principal.

La agencia establece dos escenarios para la banca griega, el más severo de los cuales prevé una morosidad en línea con la registrada por los bancos chipriotas en abril de 2015, lo que elevaría las necesidades de capital hasta 15.900 millones de euros. En uno más favorable, la cifra se reduciría a 11.200 millones de euros.

Fitch añade que estos escenarios son “sensibles” a un amplia lista de consideraciones, el más significativo de los cuales es el tratamiento de los DTAs. En caso de que no se consideraran capital principal, las necesidades ascenderían a 37.000 millones en el escenario más adverso y a 30.000 millones en el otro.

La agencia de calificación remarca que los DTAs de los cuatro mayores bancos de Grecia, que en conjunto tienen una cuota de mercado del 96%, representaban a finales de 2014 un 45% de su capital común tier 1 (CET1).

En este sentido, Fitch espera que el actual trato regulatorio favorable para los DTAs se mantenga en el cálculo del capital obligatorio mínimo en el Pilar 1, aunque apunta que existe una “considerable incertidumbre” sobre este aspecto.

Además, agrega que es posible que en el Pilar 2 del nuevo marco de capital para la banca europea, que ofrece a los reguladores herramientas adicionales para evaluar la adecuada capitalización de las entidades, se adopte un enfoque “más duro”.

Asimismo, subraya que una inyección de capital de hasta 25.000 millones de euros es “significativa”, ya que equivale a casi el 88% del capital actual del sistema.

Sin embargo, incide en que para que esta cantidad sea suficiente dependerá, en parte, de si el actual capital de la banca puede absorber las potenciales significativas pérdidas que surjan de la revisión de los balances que haga el Banco Central Europeo (BCE) de los cuatro grandes bancos que concluirá después del veranos.