Los mercados esperan hoy que Draghi detalle su programa de compra de deuda

Mario Draghi. │ BCE

Mario Draghi. │ BCE

El Consejo de Gobierno Banco Central Europeo (BCE) celebra este jueves su segunda reunión de política monetaria del año con los mercados pendientes de los detalles del programa de compra de deuda pública y privada, conocido como ‘Quantitative Easing’ (‘QE‘), anunciado en enero, así como de las nuevas previsiones de crecimiento e inflación de la institución presidida por Mario Draghi.

El BCE aprobó en su reunión de política monetaria del 22 de enero el lanzamiento de un programa de compra de activos públicos y privados por un importe de 60.000 millones de euros mensuales, que comenzará este mes de marzo y que estará en vigor al menos hasta finales de 2016.

En declaraciones a Europa Press, un estratega de mercados afirmó que la reunión de marzo se presenta como “la más intrascendente en mucho tiempo”, creeyendo que lo más importante será cualquier matiz sobre la duración de las compras para calibrar las posibilidades de que éstas continúen más allá de septiembre de 2016.

El BCE tomó la decisión el mes pasado de alcanzar su cénit en cuanto a laxitud y política monetaria expansiva, por lo que de aquí en adelante, las próximas reuniones del BCE tendrán un impacto mucho más limitado sobre los mercados.

Holger Fahrinkrug, economista jefe de Meriten, entidad del grupo BNY Mellon, añadió que Draghi será consciente de las “altas expectativas” del mercado sobre los detalles del ‘QE’ y evitará desilusionarlos. Por ello, espera que clarifique los detalles técnicos del programa y reafirme sus objetivos con el fin de reforzar el comportamiento positivo registrado desde su anuncio en enero.

Detalles del programa de compra de deuda

Otro analista destacó que uno de los detalles por conocer será la forma en la que ejecutará las compras de bonos, si lo hará a modo de subasta como la Reserva Federal estadounidense (Fed) o si por el contrario lo realizará en el mercado secundario, vía mucho más probable, ya que es la forma en la que ha actuado hasta ahora.

Otros aspectos que podría concretar son cuándo comenzarán exactamente las compras, los límites de compras por emisor, las limitaciones específicas para algunos activos, las clases de bonos admitidos y el reparto entre las diferentes tipos de deuda y mercados nacionales, entre otros.

Es “bastante probable” que no responda a todos estos interrogantes, lo que generaría “opacidad” sobre un plan que no cuenta con el beneplácito de todos los miembros del BCE. Además, algunos quieren que estas operaciones generen la “mínima distorsión posible” en el mercado, algo “raramente improbable” después de que su mero anuncio haya generado movimientos que “poco casan con la realidad actual del mercado de deuda europeo”.

En esta línea, los analistas de Deutsche Bank no creen que los detalles técnicos desinflen la confianza del mercado en el BCE, que en enero superó las elevadas expectativas del mercado. “Aumentará la confianza en el ‘todo lo que haga falta’ y confiamos en que el consenso del consejo lo mantenga”, subrayan.

Por su parte, el economista jefe de Meriten cree que sería positivo que Draghi reafirmara su intención de no reducir las compras antes de septiembre de 2016, ya que una posible recuperación del crecimiento y la inflación en la segunda mitad de 2015 podría generar preocupaciones en torno a la decisión del BCE de seguir expandiendo su balance al mismo tiempo.

Impacto positivo en el mercado

Fahrinkrug recalca que desde su anuncio los bonos soberanos de los países del centro de la eurozona han marcado tipos negativos, pero los grandes beneficiados han sido países como España y Portugal, que han evitado el contagio de las elecciones griegas. En su opinión, esto indica que el mercado piensa que el caso heleno es único y que el BCE tiene poder para proteger a otros países.

Por su parte, se cree que Europa contará durante unos cuantos meses más con un exceso de liquidez para invertir en los distintos mercados, que “a buen seguro” va a contribuir a generar situaciones de sobrecompra como las que existen en estos momentos tanto en renta variable como fija. Así, añade que sólo una subida de tipos en Estados Unidos podría poner fin a la escalada de precios en los bonos europeos.