Tsipras confía en que la UE no elegirá la senda de un chantaje financiero brutal

Alexis Tsipras

Alexis Tsipras | Bloco

El primer ministro griego, Alexis Tsipras, se ha declarado este jueves “firmemente optimista” sobre las posibilidades de llegar a un acuerdo con la troika a finales de mes para recibir un tramo de ayuda urgente del rescate, aunque ha admitido que existen diferencias sobre el plan de reformas que exigen los acreedores en cuatro cuestiones: pensiones, reforma laboral, el aumento del IVA y privatizaciones.

“Pese a la cacofonía y a las filtraciones y las declaraciones erráticas de la otra parte en los últimos días, me mantengo firmemente optimista sobre que habrá un acuerdo para finales de mes”, ha dicho Tsipras en una declaración remitida a la agencia Reuters, que alude a las declaraciones de varios representantes de la troika que han descartado un acuerdo en el próximo Eurogrupo del 24 de abril por lo alejado de las posiciones.

   “Estoy convencido de que la Europa de las tradiciones democráticas y la ilustración no cederá a las voces extremas de algunos, no elegirá la senda de un chantaje financiero brutal y no ético, sino la senda de resolver las diferencias, la senda de la estabilidad y el respeto mutuo y sobre todo la senda de la democracia”, ha resaltado el primer ministro griego.

Según Tsipras, ya hay “muchos puntos de convergencia” entre Atenas y la troika en cuestiones como la mejora del sistema de recaudación tributaria, la lucha contra la corrupción, la eficacia de la administración y nuevas iniciativas fiscales.

“Todavía hay, por supuesto, cuatro puntos de desacuerdo en los campos de relaciones laborales, el sistema de seguridad social, el aumento del IVA y la razón de ser por lo que se refiere al desarrollo de la propiedad estatal”, afirma el primer ministro griego.

Estas diferencias, prosigue Tsipras, no tienen carácter técnico sino que se deben a “un desacuerdo político del que todo el mundo era consciente de antemano” por el compromiso del nuevo Gobierno de Syriza de respetar el “claro mandato” antiausteridad que expresaron los ciudadanos en las elecciones del 25 de enero.