Varoufaquis, ese apellido del personaje más brillante de Europa que se escribe con “V” de victoria

Yanis VAROUFAKIS

Mr Yanis VAROUFAKIS, Greek Minister for Finance | EU Council Eurozone

Difícilmente encontremos a otra persona que últimamente haya fascinado más a la opinión pública como Yanis Varoufaquis. La prensa lo ha realzado, ávida de darle algo nuevo a su audiencia ante el aburrimiento que provoca los políticos tradicionales, en horas bajas debido a la corrupción, la falta de soluciones, la ineptitud y esas frases hechas que repiten una y otra vez como novedades sin darse cuenta de que todo el mundo está harto de ellas (y de ellos).

De pronto apareció un político desacartonado, sin corbata y al que su jefe inesperadamente lo deja brillar. Es algo que en política no se hace, al jefe nadie le tiene que hacer sombra. Pero tal vez a Alexis Tsipras la estrategia, si realmente es una, le vale. No está soportando el desgaste y a esta nueva luminaria de Europa no le pesa ni el desgaste ni la responsabilidad en lo más mínimo.

Jeroen DIJSSELBLOEM y Yanis VAROUFAKIS

Jeroen DIJSSELBLOEM y Yanis VAROUFAKIS | EU Council Eurozone

Con cara de poker cuando corresponde y gestos controlados, Yanis Varoufakis ha entrado en la arena para luchar contra los leones sin armas ni escudos, pero con las dos herramientas más poderosas del mundo, la palabra y la inteligencia. Son dos mercancías escasas en la Europa de hoy, que hacen brillar a cualquiera que las tenga y resplandecer al que tenga suficiente de las dos.

Edward Bulwer-Lytton hizo célebre a partir de su obra (“Richelieu o la conspiración”) la frase… “la pluma es más poderosa que la espada”. Y Varoufakis al utilizar la palara como no se recuerda hace tiempo, logra titulares de la prensa que hacen temblar los muros de los despachos de los burócratas europeos.

La estrategia parece estar bien definida: nos salvamos todos o nos hundimos todos y lo primero depende de Europa y lo segundo de Grecia. No lo hubiésemos imaginado, pero es una lucha justa.

No se debe arrinconar a una rata, porque puede saltar para morder en vez de huir si tuviera espacio suficiente. Es algo que el norte de Europa no tuvo en cuenta. Ha sido el gran error del que tarde o temprano alguien se daría cuenta.

Más allá de los errores de Grecia, propios y forzados, el país heleno está en el rincón y no le ha quedado más remedio que saltar a la yugular de Europa, siendo el cirujano para operación el propio Yanis.

La reunión ha sido “fascinante” y “muy constructiva”, ha dicho alguna vez después de salir de una reunión del Eurogrupo. Pero por supuesto, la reunión había sido aburrida y sin sentido. Sin embargo el ministro no hace con los demás lo que no quiere que hagan con Grecia.

Sabe que cualquier concesión de Europa puede provocar trastornos electorales entre aquellos a los que les pide en definitiva, un favor, y no quiere arrinconarlos a pesar de que la estrategia es ganadora para Grecia al 100%.

Yanis lo sabe, ya que nadie dejaría que por unas migajas (que es lo que pide Grecia) caigan 65 años de construcción de la Unión Europea.

“Ha sido fascinante y hemos tenido una discusión muy constructiva y amplia sobre todas las facetas de la crisis griega y las formas en las que el Eurogrupo puede facilitar la transición a una nueva fase en la historia de la economía griega superando la crisis deflacionaria de deuda y la crisis humanitaria”. Otra de las frases de Yanis que parece una lección de humildad para con sus interlocutores.

Me pregunto si el encadenar todos estos conceptos puede ser producto de la improvisación o no. En el primer caso sería brillante y en el segundo, también.

Se vuelve sobre el concepto de o todos o ninguno. Y es que nadie puede quedar atrás, como si de un herido de los cuerpos especiales de las pelis de acción norteamericana se tratase.

Si la cosa se pone más tensa, todo lo cual debe estar establecido en una hoja de ruta de la estrategia perfectamente, Yanis nos muestra sutilezas propias del ajedrecista dispuesto a sacrificar una pieza en pos del jaque mate.

El sacrificio es una jugada arriesgada en ajedrez y solo debe hacerse si el mate está asegurado, algo que por supuesto, en la política no existe. Pero no existía hasta ahora.

Peter KAZIMIR y Yanis VAROUFAKIS

Peter KAZIMIR y Yanis VAROUFAKIS | EU Council Eurozone

Este osado personaje, sin espalda para hacer lo que hace, llegó a decir que “La lista Falciani sólo involucra a un banco, pero nosotros tenemos una lista de todos los bancos y todas las transferencias”.

La mayoría de las mismas, seguramente, están vinculadas en su mayor parte a la corrupción política y en menor parte a la corrupción corporativa, pero definitivamente a lo sucio. Y difícilmente muchos de los altos cargos de Europa estén limpios como para no haber acusado la sutil amenaza. Otro punto para Yanis, o tal vez una estocada profunda.

“Ahora contamos con una base de datos muy buena y sabemos exactamente cuánto capital se ha transferido desde Grecia y depositado en cuentas en Europa y otras partes del mundo”.

Sí, en cuentas, pero ¿de quién? Las tramas podrían ocasionar una reacción en cadena que salpique a los más insospechados. Pero el poner las cartas sobre la mesa sólo lo puede hacer alguien que esté limpio.

A Yanis lo llamaron, no estaba desde antes y no nació con el pecado original.

No fue un alcalde que primero robó en su pueblo para tener el dinero suficiente para pagar la campaña y saltar al ámbito regional para robar más y después saltar al ámbito nacional. Aterrizó virgen y sin la suciedad preconcebida que le hubiera hecho agachar la cabeza si levantaba la voz. Nada que perder y todo para ganar.

Gente así es muy peligrosa en la política, pero para los demás. Para el sistema puede llegar a ser un soplo de aire fresco o una tormenta que se lleve todos los malos olores.

Si hubiera elecciones mañana, todos querríamos contar con un candidato como Varoufakis, pero lamentablemente juega en el equipo de los griegos y en una liga supuestamente menor.

Pero siempre hay posibilidades de ascenso y tal vez, algún día, lo veamos regatear y encajar goles en los grandes partidos y sin tener la necesidad de pedir prestada la pelota.

Varoufaquis se escribe con “V” de victoria, posiblemente la palabra final del libreto que sigue nuestro amigo Yanis. Mucha suerte, campeón.

Somos fans de Varoufaquis… ¿y tú?

Fernando Damián
Fernando Damián
Fernando Damián | Analista técnico de bolsa y divisas, especulador profesional en los mercados financieros y licenciado en derecho. Director de Plaza Financiera. Y lo más importante: Esposo de Solange y papá de Donatella.