Weidmann dice que sería “trágico” que Grecia no acabara la “maratón” del ajuste

Jens Weidmann

Jens Weidmann | Bankenverband – Bundesverband deutscher Banken

El presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, ha advertido este miércoles de que sería “trágico” que el Gobierno de Grecia no concluyera el “maratón” que supone el proceso de ajuste de la economía helena y perdiera todos los avances logrados.

En una conferencia en Munich organizada por el CESifo y ‘Süddeutsche Zeitung’, Weidmann incidió en que las medidas adoptadas en la eurozona han comenzado a surtir efecto y la Comisión Europea prevé que en 2015 todos los países que forman parte de la unión monetaria crezcan y reduzcan sus tasas de desempleo.

Por ello, el presidente del Bundesbank incidió en que sería “trágico” que Grecia abandonara el proceso de ajuste ahora y, en consecuencia, perdiera todos los avances que ha logrado en los últimos años.

“El proceso de ajuste económico se parece más a un maratón que a un sprint. Es por todos conocido que la segunda mitad de una maratón es más difícil que la primera y la meta está lejos de haber sido alcanzada”, agregó.

En este sentido, Weidmann también acusó a aquellos que culpan al Banco Central Europeo (BCE) y a las políticas europeas de la debilidad económica de los países de la eurozona en crisis de “confundir causas y efectos”.

Política monetaria

Por otro lado, el presidente del Bundesbank subrayó que los fuertes, y en algunos casos rápidos, aumentos de los precios en los mercados de acciones y bonos europeos de las últimas semanas y meses apuntan a un “fuerte incremento del apetito por el riesgo” que debe ser vigilado por los bancos centrales.

Así, alertó de que un periodo continuado de bajos tipos de interés puede llevar a una mayor inestabilidad financiera y remarcó que la política monetaria “no puede encogerse de hombros cuando hay signos de excesos especulativos en los mercados de activos”.

Weidmann reconoció también que es “escéptico” sobre el programa de compra de deuda pública y privada del BCE, conocido como flexibilización cuantitativa (‘QE‘ por sus siglas en inglés).

En su opinión, la baja inflación en la zona euro es consecuencia principalmente de los menores precios de energía, cuyo efecto será temporal y tendrá un impacto positivo en la economía de la eurozona.

En este contexto, agregó que, a pesar de la ligera inflación negativa, no ve una “espiral de deflación” en la caída de los precios y los salarios y consideró que el riesgo de que esto se produzca es todavía “muy bajo”.