Mariano Rajoy

Mariano Rajoy | Europa Press

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha elevado al 2,9% la previsión de PIB de 2015 y 2016, al tiempo que se ha mostrado convencido de que España creará más de medio millón de empleos este año, lo que permitirá sumar un millón de nuevos puestos de trabajo entre 2014 y 2015.

En el X Aniversario de los Desayunos Informativos de Europa Press, Rajoy ha avanzado así parte de las previsiones del cuadro macroeconómico del Gobierno, que se actualizará este jueves antes de enviarlo a Bruselas junto al Programa de Estabilidad y el Plan Nacional de Reformas.

Las nuevas cifras suponen una mejora respecto a las últimas conocidas, que apuntaban a un incremento del PIB del 2,4% este año, aunque diversos miembros del Ejecutivo ya habían avanzado que la economía crecería entre un 2,5% y un 3%. Para 2016, el Gobierno había planteado un PIB del 2,3%, que ahora será también “del mismo tenor” que en 2015, en palabras de Rajoy.

Además, superan a las previsiones del Banco de España, que espera que la economía crezca un 2,8% este año y un 2,5% en 2016. El Fondo Monetario Internacional (FMI), por su parte, prevé un crecimiento del 2,5% este año y del 2% en 2016.

Según Rajoy, esto no es “voluntarismo ni fuegos artificiales”, puesto que si por algo se ha caracterizado el Gobierno es por su “prudencia” a la hora de hacer previsiones económicas, pero hay que reconocer que España será la economía que más crezca entre las grandes del euro y con una diferencia “considerable” respecto a la media.

A su parecer, para que estas previsiones “se cumplan o incluso se mejoren” es necesario mantener el impulso reformista de la legislatura, con especial atención a ámbitos como la Administración pública, la formación para el empleo, el apoyo a los autónomos, la unidad de mercado o la innovación. En este sentido, Rajoy ha subrayado que en los Presupuestos de 2015 se ha dado prioridad a la I+D+i, con una aumento de las dotaciones de casi el 5% que el Gobierno pretende mantener en los próximos años.

En cualquier caso, el presidente ha explicado que el principal objetivo es “no volver a la situación” de 2011. “Se trata de asegurar y profundizar el nuevo ciclo económico, de proteger el proceso de crecimiento y creación de empleo”, ha subrayado.

Ambicioso en la vocación reformista

En la misma línea, ha resaltado la necesidad de mantener el Estado de bienestar, lo que obliga a ser “extremadamente ambicioso” en la vocación reformista en un mundo tan global y competitivo, así como “extremadamente eficaces y equilibrados” en la gestión de recursos.

“Por eso nuestro objetivo para la próxima legislatura será volver a la normalidad prevista en el artículo 135 de la Constitución”, ha señalado, tras resaltar el comportamiento “ejemplar” de la sociedad española estos años de crisis, que ha demostrado que “con buenas políticas” es capaz de lograr metas que parecen “inalcanzables”.

De hecho, ha asegurado que el país ha superado problemas y dificultades que parecían “irresolubles”. “Probablemente cada uno de ustedes y cada una de las personas que nos escuchan podrían enumerar con precisión los esfuerzos que ha tenido que hacer en estos años. A todos yo se lo agradezco de corazón. Sus esfuerzos individuales han permitido un gran éxito colectivo”, ha señalado.

De cara al futuro, el jefe del Ejecutivo ha asegurado que España tiene la oportunidad real de entrar en un “largo periodo” de crecimiento y bienestar para los españoles y ha asegurado que tanto el Gobierno como el Partido Popular harán todo lo posible “por no frustrar esa esperanza”.

El cambio de la economía

El presidente ha comenzado su intervención diciendo que hace justo diez años, cuando aparentemente España vivía una “plácida situación económica”, los periódicos llevaban en sus últimas páginas algunas noticias que ponían de manifiesto que la crisis se acercaba, que fueron ignoradas, incluso por el Gobierno de aquel momento, que tenía la obligación de atenderlas.

“No sé si por incompetencia, por pereza o por falta de coraje, pero el hecho cierto es que no se prestó atención a lo importante y se desdeñó la necesidad de hacer reformas”, ha recordado, tras asegurar que por esa inacción la economía acumuló desequilibrios “letales” que acabaron provocando la mayor crisis que ha padecido España en generaciones.

De esto, según Rajoy, hay que sacar dos lecciones importantes: que la economía es a los países como la salud a las personas, sólo se valora cuando falta pese a ser la base sobre la que se sostiene todo lo demás; y que ignorar los síntomas de una enfermedad sólo puede

agravarla, mientras que actuar desde el principio hace que el tratamiento sea “más breve y eficaz”.

El Gobierno apostó por la reformas

Rajoy ha recordado de dónde partió la economía española en 2011, cuando mucha gente pedía la salida del euro o la petición del rescate y el Gobierno optó por otra opción que no era “ni más fácil ni más rápida”, pero sí “más justa, más acertada y más duradera”: una ofensiva de reformas para ganar competitividad y recuperar el crecimiento y el empleo.

Así, se centró en aplicar un programa de consolidación fiscal para reconstruir la confianza y garantizar la sostenibilidad de los servicios públicos, sanear el sistema financiero y poner en marcha todas las reformas necesarias en todos los ámbitos. “Como consecuencia de todas estas políticas la situación de país claramente se ha reconducido”, ha dicho.

Tras repasar las últimas cifras económicas publicadas, Rajoy se ha detenido en la creación de empleo de los últimos meses y se ha mostrado convencido de que se alcanzará el pronóstico de crear un millón de puestos de trabajo entre 2014 y 2015. A su parecer, este millón de españoles es lo que mejor encarna la transformación de la economía.

Cada vez lo perciben más españoles

El cambio, ha dicho, ha sido “notable” y así lo reconocen fuera de España y dentro del país aquellos que se preguntan “con sinceridad y sin anteojeras ideológicas” si hoy el país está mejor o peor que hace tres años.

Aunque ha asegurado que es “plenamente consciente” de las dificultades de muchas personas a las que aún no ha llegado la recuperación, también se ha mostrado convencido de que cada vez más españoles perciben en su vida cotidiana el cambio de rumbo porque gastan más, compran coches, se van de viaje o disfrutan de su ocio con más alegría. “Juntos hemos sacado adelante una situación que parecía imposible”, ha resaltado.