Toxo y Méndez piden una banca pública y renovar el tejido empresarial

Cándido Méndez y Ignacio Fernández Toxo

Cándido Méndez y Ignacio Fernández Toxo |Europa Press

Los secretarios generales de CC.OO. y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, han afirmado que afianzar la recuperación económica pasa por dar más espacio a lo público, empezando por la creación de una banca pública, y por renovar el tejido empresarial desde empleos de calidad.

Así lo han indicado durante la presentación del informe ‘Otro modelo económico y social para España. Una propuesta progresista para salir de la crisis’, a iniciativa de la Fundación 1º de Mayo, Fundación Alternativas y la Fundación Largo Caballero.

En primer lugar, Toxo ha señalado que “la gran renovación que necesita España es la de su tejido empresarial”, en el sentido de incentivar el empleo de calidad para dar “solidez” a las empresas. “No vamos a competir en una economía abierta con empleos precario, que en buena parte no dan más que para malvivir”.

Del mismo modo, el líder de CC.OO. cree que es preciso apostar por el reforzamiento de la negociación colectiva sectorial, que da cobertura a las pymes, el 95% del tejido empresarial. Finalmente, Toxo ha vuelto a considerar “fundamental” recomponer la red de protección social.

En la misma línea, Méndez ha reivindicado “la política frente a la democracia de contables” para hacer de ella un instrumento de transformación y ha apostado por dar más espacio al Estado. En este punto, además de ligar la calidad del sistema fiscal a la de la democracia, Méndez ha pedido recuperar la banca pública para atender a los más necesitados.

Asimismo, el líder de UGT también ha dedicado parte de su intervención a la defensa de la negociación colectiva sectorial y ha dicho que sigue siendo uno de los ejes que los sindicatos defienden en el marco de las negociaciones del Acuerdo Interconfederal para el Empleo y la Negociación Colectiva hasta 2017.

Por su parte, Toxo ha apuntado también que en el caso de la corrupción se está “ajustando cuentas”, pero “sólo se están tratando los síntomas”. “Servirá de muy poco, siendo imprescindible, delimitar responsabilidades si no se actúa sobre las causas, que están en el modelo económico”, ha añadido.

Para Toxo, se trata de un modelo económico que ha cebado la especulación y el enriquecimiento rápido, lo que hoy se ve como “síntomas”, ha insistido.

Más salarios y pensiones, junto a una banca pública

Por su parte, el informe presentado este lunes parte del diagnóstico de que ha sido el sistema financiero el causante de la crisis y la ciudadanía, especialmente aquella con menores rentas, la que la ha sobrellevado a través de las políticas de austeridad.

En palabras del presidente ejecutivo de la Fundación Alternativas, copromotora del informe, Nicolás Sartorius, “se ha producido una ‘banquerización de los menos pudientes, cuando lo que necesitan son servicios sociales”. “Se pretende culpabilizar a los ciudadanos, cuando la culpa la ha tenido la industria financiera”, ha dicho, para añadir que “hoy en día la gente sale a trabajar para ganarse la pobreza”.

En este sentido, el presidente de otra de las instituciones que ha patrocinado el estudio, la Fundación Primero de Mayo, Javier Doz, ha señalado que, entendidas las causas de la crisis, “quienes nos metieron en la crisis no pueden decirnos cuál debe ser el nuevo modelo económico” y que es preciso dibujarlo a futuro para superar el actual, caracterizado por el empleo precario.

Concretamente, el informe plantea tres ejes fundamentales: mejorar la productividad, el empleo de calidad y recuperar el Estado del Bienestar, todo ello desde un mayor peso de lo público, en detrimento del sector privado.

Para salvaguardar este último punto, destaca la apuesta por crear una banca pública, que suponga más del 20% del sistema, en torno a la nacionalizada Bankia.

En el ámbito fiscal, la propuesta persigue aumentar la presión fiscal hasta alcanzar en cinco años la media europea, para poder financiar las crecientes necesidades de los sistemas de salud y de dependencia, e incrementar los medios disponibles en la Agencia Tributaria para luchar contra el fraude.

Asimismo, el informe apunta a homogeneizar la imposición de las rentas de capital y las del trabajo, una reforma en profundidad del Impuesto sobre Sociedades, o aumentar la contribución fiscal del sector financiero.

El Estado debe garantizar la vivienda

En el capítulo sobre el Estado del Bienestar, Sartorius ha señalado que “es una vergüenza que en el siglo XXI haya familias a las que se les deje en la calle”. En esta línea, el informe, además de animar a desarrollar una política pública en favor del alquiler con la Sareb como agencia pública de gestión, pide una modificación legislativa para que se prohíban los desahucios de familias con hijos menores, ancianos, enfermos o discapacitados o en situaciones de necesidad.

Asimismo, el informe plantea la necesidad de poner en marcha un Plan de Urgencia frente a la Pobreza y la Marginación Social, que incluya una renta mínima garantizada y que homogeneice las prestaciones entre las comunidades autónomas.

Por otro lado, el informe apuesta por mejorar la productividad, pero no mirando únicamente a nivel individual, sino más bien desde el punto de vista del país. Por ello, pide una inversión de hasta el 3% del PIB en I+D+i, impulsar nuevas infraestructuras productivas y tecnológicas, una nueva política energética que reduzca la dependencia exterior y que impulse las energías renovables

En el ámbito puramente laboral, el informe habla de modernizar las relaciones laborales, revirtiendo las reformas laborales “impuestas”, con el objetivo de compaginar el incremento de la productividad de las empresas con la mejora de las retribuciones y derechos de los trabajadores y su participación en la gestión de la empresa, a través de modelos de cogestión.