BP llega a un acuerdo con EEUU para pagar 16.847 millones por el vertido en el Golfo de México

Pelícano empetrolado

Brown pelican | Lord Mariser

BP ha llegado a un acuerdo provisional con las autoridades estadounidenses para cerrar todas las demandas federales y estatales surgidas a raíz del vertido de petróleo en el Golfo de México ocurrido en 2010.

Así, la compañía abonará 18.700 millones de dólares (16.846,95 millones de euros) a través de su filial BP Exploration and Production al Gobierno de Estados Unidos (EEUU) y a los Estados de Alabama, Florida, Louisiana, Mississipi y Texas cinco años después del accidente de la plataforma Deepwater Horizon. El acuerdo con estos cinco Estados de la Costa del Golfo incluye el cierre de las demandas interpuestas contra BP por más de 400 entidades locales.

En concreto, la petrolera desembolsará 5.500 millones de dólares (4.955,71 millones de euros) en un plazo de quince años como sanción administrativa por la Ley del Agua Limpia. Asimismo, pagará a EEUU un total de 7.100 millones de dólares (6.397,36 millones de euros) en concepto de daños a los recursos naturales, además de los 1.000 millones de dólares (901,03 millones de euros) ya entregados por restauración.

Una cantidad adicional de 232 millones de dólares (209,04 millones de euros) será abonada por parte de BP para cubrir otros daños de los recursos naturales que aún no se conozcan.

   La compañía pagará también 4.900 millones de dólares (4.415,12 millones de euros) durante 18 años para cerrar demandas económicas y de otro tipo interpuestas por los cinco Estados de la Costa del Golfo y 1.000 millones de dólares (901,03 millones de euros) para resolver las demandas de las más de 400 entidades locales.

“Hace cinco años nos comprometimos a restaurar la economía y el ecosistema del Golfo y hemos trabajado desde entonces para cumplir esa promesa”, ha afirmado el presidente de BP, Carl-Henric Svanberg. En su opinión, la compañía ha hecho un “significativo progreso” y este acuerdo “resuelve las mayores denuncias que se mantienen, aporta claridad en los costes y crea certidumbre de pago para todas las partes implicadas”.

El consejo considera que este acuerdo está en línea con el “mejor interes a largo plazo” de BP y de sus accionistas y no ha cambiado su posición sobre el dividendo, que fue fijada en el primer trimestre, según ha indicado Svanberg.